Orfandad

Ligia Calderón Romero

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Orfandad

La plaza estaba abarrotada y en el suelo yacía un hombre de unos cuarenta años. Juan, se abrió paso entre la muchedumbre.
¿Qué pasa?; —preguntó.
El agente policial lo miró con pena.
—¡Oficial, han matado a papá!
—Tendrá usted que acompañarme —le dijo el oficial.

Sin soltar la escopeta, Juan se fue con el oficial. Se había escapado del siquiátrico.

12 de setiembre, 2014
 
Última edición:
Ligia Calderón Romero;5301199 dijo:
Orfandad

La plaza estaba abarrotada y en el suelo yacía un hombre de unos cuarenta años. Juan, se abrió paso entre la muchedumbre.
—¿Qué pasa —preguntó.
El agente policial lo miró con pena.
—Oficial, venía a decirle que han matado a papá.
—Tendrá usted que acompañarme —le dijo el oficial.
Sin soltar la escopeta, Juan se fue con el oficial. Se había escapado del siquiátrico.

12 de setiembre, 2014


Más peligroso que loco con escopeta, dice el refrán,
Triste fin para ese padre;
el sospechoso no parece tener mucha defensa, salvo su insania,
buen relato, querida Ligia,
un abrazo,
Eduardo
 
Un buen relato a pesar de ser corto.Te dejo reputaciones si la maquinita me lo permite jejej. ABRAZOS
 
Ligia Calderón Romero;5301199 dijo:
Orfandad

La plaza estaba abarrotada y en el suelo yacía un hombre de unos cuarenta años. Juan, se abrió paso entre la muchedumbre.
—¿Qué pasa? —preguntó.
El agente policial lo miró con pena.
—¡Oficial, han matado a papá!
—Tendrá usted que acompañarme —le dijo el oficial.
Sin soltar la escopeta, Juan se fue con el oficial. Se había escapado del siquiátrico.

12 de setiembre, 2014


vaya cosa, pero más aún el peligro que representa, grato leerte
 
Hermosa microprosa estimada Ligia, en donde el final me deja atónita causando tristeza y desolación aquella locura y por supuesto orfandad...Es un placer leerte hermosa poetisa, saludos cordiales para ti ; )
 
Encantada de leer tu gran relato. Escribes de maravilla. Es muy interesante y me ha tenido pensando mucho. Trate de buscar si tenía un mensaje secreto. Te felicito. Saludos cordiales.

hola mi querida Lou, pues fíjate que es un micro cuento basado en hechos reales sucedidos en mi pueblo hace muchos años, tantos que yo no lo recuerdo, creo que sucedió antes de que yo naciera, conocí el joven ese que mató a su padre cuando ya era un adulto, es una triste historia, él llegaba a mi trabajo y me saludaba. ya falleció. Gracias por acercarte y dejar tu fina huellita, abrazo en la distancia, mi cariño y reiterada gratitud, un millónnnnnnnnnnnnnnnnn...

ligiA
 
[FONT=&quot]Jajaja…
[FONT=&quot]Los efectos de la doble personalidad, pero bueno, tal vez el viejo se lo merecía. Jajaja
[FONT=&quot]No me hagas caso, todos tenemos un poco de doble personalidad, en algunos casos hasta triple. XD
[FONT=&quot]Me gustó mucho tu creatividad, amiga.
[FONT=&quot]Un abrazo.
 
Más peligroso que loco con escopeta, dice el refrán,
Triste fin para ese padre;
el sospechoso no parece tener mucha defensa, salvo su insania,
buen relato, querida Ligia,
un abrazo,
Eduardo


Saludos mi querido Edú!
Gracias por acercarte una vez más a mis intentos, siempre grato verte por mi espacio, cariños y un millónnnnnnnnnnnn...

ligiA
 
Orfandad

La plaza estaba abarrotada y en el suelo yacía un hombre de unos cuarenta años. Juan, se abrió paso entre la muchedumbre.
¿Qué pasa?; —preguntó.
El agente policial lo miró con pena.
—¡Oficial, han matado a papá!
—Tendrá usted que acompañarme —le dijo el oficial.

Sin soltar la escopeta, Juan se fue con el oficial. Se había escapado del siquiátrico.

12 de setiembre, 2014
Ayyy Ligia, impactan tus bellas letras, ¡pobre criatura! él no mató a su padre sino su estado de demencia y tal vez el de no recibir el tatamiento médico adecuado a sus circunstancias personales y familiares, errores humanos que marcan vidas para siempre, la variable casualidad que anda detrás de la esquina y que se puede encontrar con cualquiera de nosotros... Ayyy Ligia, cómo atrapa tu prosa, cómo atrapa tu poesía y cómo admiro a tu persona y a tu gran corazón lleno de humanidad. Besazos mi querida amiga.
 
Ligia...
No soy de llegar hasta estas latitudes dentro del portal, pero de la excepciones surgen sorpresas como la que tiene este relato, coincido con Danie, ya que, hasta el título es irónico, las preocupaciones y desesperos son consecuencias de fatales decisiones seas que tengas dos o hasta tres personalidades y quién escribe sabe bien que pasar de la profunda tristeza a la más inmensa alegría es solo una coma. Un fuerte abrazo Ligia, encantado de llegar, sigo el paso.
 
Orfandad

La plaza estaba abarrotada y en el suelo yacía un hombre de unos cuarenta años. Juan, se abrió paso entre la muchedumbre.
¿Qué pasa?; —preguntó.
El agente policial lo miró con pena.
—¡Oficial, han matado a papá!
—Tendrá usted que acompañarme —le dijo el oficial.

Sin soltar la escopeta, Juan se fue con el oficial. Se había escapado del siquiátrico.

12 de setiembre, 2014

Por desgracia, la escopeta sí era real. Sorprendente final.

Salud y ventura.
 
Maravilloso relato con un espeluznante final, un placer siempre pasar por sus obras, reciba mi más cordial saludo.
 
Magnífico relato Ligia, después de leerte me quedaron un par de frases dando vueltas por la cabeza:

"Los fallos y defectos de la mente son como las heridas en el cuerpo; aunque se empleen todos los cuidados imaginables para curarlas, siempre quedará una cicatriz."
- François de La Rochefoucauld.

"No hace falta ser una Casa Encantada para sentirse Hechizado. El Cerebro tiene pasillos que Superan el Límite del Espacio Físico."
- Emily Dickinson

Llega un momento en que un cerebro dañado no distingue la fantasía de la realidad, el tiempo, el espacio y la conciencia están afectados a tal grado, que hace de ese ser alguien completamente distinto e impredecible, un enorme placer leerte, besos.
 
Orfandad

La plaza estaba abarrotada y en el suelo yacía un hombre de unos cuarenta años. Juan, se abrió paso entre la muchedumbre.
¿Qué pasa?; —preguntó.
El agente policial lo miró con pena.
—¡Oficial, han matado a papá!
—Tendrá usted que acompañarme —le dijo el oficial.

Sin soltar la escopeta, Juan se fue con el oficial. Se había escapado del siquiátrico.

12 de setiembre, 2014
Un gran relato donde el final deja claro todo para ese oficial que selecciono
el procedimiento. el culpable estaba en otro espacio. me ha gustado
mucho. saludos amables de luzyabsenta
 

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