angel del olvido
Poeta asiduo al portal
Al oriente de la ciudad
canta el mudo.
Y como trueno sin luz me recuerdas,
vuelves a mi, envuelta en jeans
y blusa escotada. Y eres frágil y desnuda.
Me miras, nos miramos
y resplandecemos los dos tan jóvenes
recuerdas que vienes por mi.
En el momento sabes que me
has dejado cobijado en las
estrellas. En la intemperie.
Te culpas por ello, no te escribo
ni me conmueves. Me pides valla
contigo a la esquina
no quieres delatarte hace tiempo
que me olvidas y te quedas en coma.
Te culpas ahora con blasfemia
el letrero luminoso pide caridad
por mi, no lo creo.
Me abrazas y te culpo
tu ríes por eso, es nuestro demente juego
de reconciliación.
canta el mudo.
Y como trueno sin luz me recuerdas,
vuelves a mi, envuelta en jeans
y blusa escotada. Y eres frágil y desnuda.
Me miras, nos miramos
y resplandecemos los dos tan jóvenes
recuerdas que vienes por mi.
En el momento sabes que me
has dejado cobijado en las
estrellas. En la intemperie.
Te culpas por ello, no te escribo
ni me conmueves. Me pides valla
contigo a la esquina
no quieres delatarte hace tiempo
que me olvidas y te quedas en coma.
Te culpas ahora con blasfemia
el letrero luminoso pide caridad
por mi, no lo creo.
Me abrazas y te culpo
tu ríes por eso, es nuestro demente juego
de reconciliación.