El Poeta del Asfalto
Poeta adicto al portal
En algún punto del desorden está el poema
que empecé a escribirte de mañana.
Este es un poema en menor,
de madrugada, para los que siguen despiertos.
Los que hundimos, ya, la balsa de los sueños;
Y naufragamos en el desvarío de pasar de largo las noches.
Miro la hoja,
rueda mi mano dibujando unas letras
que luego difícilmente entiendo.
En el borde de la escena, veo de reojo arrumbados los zapatos,
que no me llevan a ningún sitio más que a nosotros…
Los aún despiertos en el desorden de las horas.
Perdí el poema y las ganas de hacerlo que tenía en la mañana.
Este está escrito profundo,
oscuro, de madrugada,
para los que aún siguen despiertos.
Rueda la punta del bolígrafo,
rodamos nosotros, lo mismo, a perdernos;
náufragos de los quemados navíos.
Ruedan vacías las botellas
Como mi mano dibujando unas letras,
aturdido,
que difícilmente se repitan,
que dificilmente comprenda en otro estado.
(No me olvidé la "L", el títulos es así. ¿Capishe?)
Aclaración:
Como comprobado que hay púberes pululando por la página,
Aclaro que la prohibición de venta de alcohol a menores me parece una buena política en un mundo en el que no abundan las buenas políticas.
Yo no busco ser un ejemplo ni de lo bueno, ni de lo malo,
que a mi entender, depende bastante de "cuando y para quien".
Al respecto sólo diré que es triste no poder elegir.
Y los que entramos en un vicio antes de tener juicio,
sabemos de eso.
Porque lo bueno y lo malo estan ahí. Lo que conviene y lo que no conviene,
esperando que lo tomemos o lo dejemos.
Y hay que saber al empezar con es oque hay un porcentaje de la gente que por razon ”x” se irá irremediablemente al carajo a causa de eso porque se harán adictos.
Al respecto sólo diré que en mi caso los momentos que más disfruté
no estuve borracho,
ni drogado,
ni viendo el Show de Marcelo Tineli
ni poseído por una entidad extraña.
Y a su vez que si no hubiera pasado por todo lo que pasé,
no sería yo.
Pero es mentira que elegí, o supe, o era fuerte,
tuve suerte, eso es todo.
La publicidad muestra la sonrisa y la transgresión irreverente.
La gente que se derrumba,
no tiene la posibilidad de dar su versión.
Perdió.
que empecé a escribirte de mañana.
Este es un poema en menor,
de madrugada, para los que siguen despiertos.
Los que hundimos, ya, la balsa de los sueños;
Y naufragamos en el desvarío de pasar de largo las noches.
Miro la hoja,
rueda mi mano dibujando unas letras
que luego difícilmente entiendo.
En el borde de la escena, veo de reojo arrumbados los zapatos,
que no me llevan a ningún sitio más que a nosotros…
Los aún despiertos en el desorden de las horas.
Perdí el poema y las ganas de hacerlo que tenía en la mañana.
Este está escrito profundo,
oscuro, de madrugada,
para los que aún siguen despiertos.
Rueda la punta del bolígrafo,
rodamos nosotros, lo mismo, a perdernos;
náufragos de los quemados navíos.
Ruedan vacías las botellas
Como mi mano dibujando unas letras,
aturdido,
que difícilmente se repitan,
que dificilmente comprenda en otro estado.
(No me olvidé la "L", el títulos es así. ¿Capishe?)
Aclaración:
Como comprobado que hay púberes pululando por la página,
Aclaro que la prohibición de venta de alcohol a menores me parece una buena política en un mundo en el que no abundan las buenas políticas.
Yo no busco ser un ejemplo ni de lo bueno, ni de lo malo,
que a mi entender, depende bastante de "cuando y para quien".
Al respecto sólo diré que es triste no poder elegir.
Y los que entramos en un vicio antes de tener juicio,
sabemos de eso.
Porque lo bueno y lo malo estan ahí. Lo que conviene y lo que no conviene,
esperando que lo tomemos o lo dejemos.
Y hay que saber al empezar con es oque hay un porcentaje de la gente que por razon ”x” se irá irremediablemente al carajo a causa de eso porque se harán adictos.
Al respecto sólo diré que en mi caso los momentos que más disfruté
no estuve borracho,
ni drogado,
ni viendo el Show de Marcelo Tineli
ni poseído por una entidad extraña.
Y a su vez que si no hubiera pasado por todo lo que pasé,
no sería yo.
Pero es mentira que elegí, o supe, o era fuerte,
tuve suerte, eso es todo.
La publicidad muestra la sonrisa y la transgresión irreverente.
La gente que se derrumba,
no tiene la posibilidad de dar su versión.
Perdió.