carvajal
Poeta recién llegado
"Hoy, tan solo quiero que calles al mundo
Y en ese silencio mudo de tu cuarto,
Quiero me recuerdes
como a tu pensar yo busco,
Quiero que le digas al día y a la noche
Que también me has llamado
en tu silencio profundo.
Así, así como el sentimiento
Que a mi palabra ahoga,
Fluyen lágrimas en mis ojos
Que buscan besar mi boca.
Y allí, un sentimiento,
una palabra y una lágrima,
Es el recuerdo que hasta ti me conlleva,
Me atrapan las dudas en mi distancia
Se me enreda el pensamiento en mil ideas.
¿Dime, dime que tú has sentido lo mismo?
Y que cuando la distancia nos acerca,
Hay en ti deseos de abrazarme
Y un beso de amor nace en tu boca.
No, tal vez hoy, un día como tantos,
Habrá en el cielo mil estrellas
Y en cada pestañear está el latir,
Ansiedad de aquel que observa una vela.
Para mí no habrá luz en lejanía,
Serás tú, la única luz de mi hoguera,
Es mi alma la humildad de amar sin luces,
Es mi luz el amor de quien me quiera
Yo estaré en la luz que está en tu alma
Y seré del tamaño que tú quieras,
No le temas a la luz que te hace Dama
Porque Dama es la luz de cada estrella.
Y eres tú, los destellos de esa estrella,
que silencio en las noches me custodia,
Eres tú mi pensamiento y palabras,
Sentimiento de una lágrima en mi hoguera.
Estaré cobijado en la distancia
Esa misma que a mi tristeza venera,
Donde nace un impulso por buscarte
Mientras lucho con las redes de mis penas.
Viaja tú a mi soledad reinante,
Mira ahí cual mendigo en su condena,
Y si puede tu sentimiento librarme
No te alejes sin desatar mis cadenas.
De tu mano traspasaría mis barreras,
Amparado de una luz blanca y celeste,
Se despejan los pensamientos heridos
De cual Oda que mira al Poeta inerte."
Y en ese silencio mudo de tu cuarto,
Quiero me recuerdes
como a tu pensar yo busco,
Quiero que le digas al día y a la noche
Que también me has llamado
en tu silencio profundo.
Así, así como el sentimiento
Que a mi palabra ahoga,
Fluyen lágrimas en mis ojos
Que buscan besar mi boca.
Y allí, un sentimiento,
una palabra y una lágrima,
Es el recuerdo que hasta ti me conlleva,
Me atrapan las dudas en mi distancia
Se me enreda el pensamiento en mil ideas.
¿Dime, dime que tú has sentido lo mismo?
Y que cuando la distancia nos acerca,
Hay en ti deseos de abrazarme
Y un beso de amor nace en tu boca.
No, tal vez hoy, un día como tantos,
Habrá en el cielo mil estrellas
Y en cada pestañear está el latir,
Ansiedad de aquel que observa una vela.
Para mí no habrá luz en lejanía,
Serás tú, la única luz de mi hoguera,
Es mi alma la humildad de amar sin luces,
Es mi luz el amor de quien me quiera
Yo estaré en la luz que está en tu alma
Y seré del tamaño que tú quieras,
No le temas a la luz que te hace Dama
Porque Dama es la luz de cada estrella.
Y eres tú, los destellos de esa estrella,
que silencio en las noches me custodia,
Eres tú mi pensamiento y palabras,
Sentimiento de una lágrima en mi hoguera.
Estaré cobijado en la distancia
Esa misma que a mi tristeza venera,
Donde nace un impulso por buscarte
Mientras lucho con las redes de mis penas.
Viaja tú a mi soledad reinante,
Mira ahí cual mendigo en su condena,
Y si puede tu sentimiento librarme
No te alejes sin desatar mis cadenas.
De tu mano traspasaría mis barreras,
Amparado de una luz blanca y celeste,
Se despejan los pensamientos heridos
De cual Oda que mira al Poeta inerte."