Puto Danielo
Poeta recién llegado
La conversación se oscurecía hasta perder todo interés
por desgracia, lo mejor de la cena no fue la compañía
ni la escena de ponerme de rodillas
para pedir un perdón que no quiero obtener.
A estas alturas tampoco pienses en rectificar
ni caer en los daños que tu ira provoca
no te molestes si me pensabas besar
hace tiempo que no vivo por tu boca.
No creas que me costara mucho levantar cabeza
aunque de sobras sabes, que rueda cuesta arriba
al rebufo de un cuerpo que no piensa en la tristeza
al amanecer del mas oscuro y feliz dia.
La armonía se encuentra hoy, en el silencio
mañana espero que también me reciba
como el hijo que soy del mas puro elemento
envuelto en tormenta y a la deriva.
La última tregua que acordamos ni siquiera empezó
no recuerdo un dia sin buscar una puerta abierta
casi nada acaba como lo planeado
por no recordar, no se quien fue, el que tiro la primera piedra.
No disimulemos que tenemos el frió instalado
en lo más profundo de nuestros corazones
que hace tiempo se amaron, como las joyas y los ladrones
que parece que no hace tanto, que se conocen.
Y la mirada de tristeza, hoy ya fugaz
que antes era parte de la complicidad
camuflada tras esas pestañas
que parecen las rejas de un penal.
Cierta sordera crónica en determinados momentos
me dejaron escapar de la sórdida discusión
que sin comerlo ni beberlo
me trajo un instante de evasión.
En frió, las grandes montañas se convierten en simple arena
la oscuridad, en noche de estrellas
los malos ratos en anécdotas
y la soledad en largas verbenas.
Procurare no arriesgar más mi par de neuronas
intentando montar otro rompe cabezas sin fin
que me trae mas de media duda
y que resuelvo sin recurrir a ti.
por desgracia, lo mejor de la cena no fue la compañía
ni la escena de ponerme de rodillas
para pedir un perdón que no quiero obtener.
A estas alturas tampoco pienses en rectificar
ni caer en los daños que tu ira provoca
no te molestes si me pensabas besar
hace tiempo que no vivo por tu boca.
No creas que me costara mucho levantar cabeza
aunque de sobras sabes, que rueda cuesta arriba
al rebufo de un cuerpo que no piensa en la tristeza
al amanecer del mas oscuro y feliz dia.
La armonía se encuentra hoy, en el silencio
mañana espero que también me reciba
como el hijo que soy del mas puro elemento
envuelto en tormenta y a la deriva.
La última tregua que acordamos ni siquiera empezó
no recuerdo un dia sin buscar una puerta abierta
casi nada acaba como lo planeado
por no recordar, no se quien fue, el que tiro la primera piedra.
No disimulemos que tenemos el frió instalado
en lo más profundo de nuestros corazones
que hace tiempo se amaron, como las joyas y los ladrones
que parece que no hace tanto, que se conocen.
Y la mirada de tristeza, hoy ya fugaz
que antes era parte de la complicidad
camuflada tras esas pestañas
que parecen las rejas de un penal.
Cierta sordera crónica en determinados momentos
me dejaron escapar de la sórdida discusión
que sin comerlo ni beberlo
me trajo un instante de evasión.
En frió, las grandes montañas se convierten en simple arena
la oscuridad, en noche de estrellas
los malos ratos en anécdotas
y la soledad en largas verbenas.
Procurare no arriesgar más mi par de neuronas
intentando montar otro rompe cabezas sin fin
que me trae mas de media duda
y que resuelvo sin recurrir a ti.