Kay Black
Poeta recién llegado
Miro la oscuridad,
profunda e inerte
como la mano de la muerte
que viene con frialdad.
No tienes bastante
con destrozarme
y aniquilarme...
No hay quien te aguante.
Me dejaste solo.
Me quitaste la felicidad.
Me marcaste con el símbolo
de la soledad.
¿Qué más quieres?
Vienes y me hieres...
Dejame ser feliz de una vez
y así me repondré,
y al fin podré,
tal vez
a tener alma y corazón
cosa que rompiste sin una razón.
profunda e inerte
como la mano de la muerte
que viene con frialdad.
No tienes bastante
con destrozarme
y aniquilarme...
No hay quien te aguante.
Me dejaste solo.
Me quitaste la felicidad.
Me marcaste con el símbolo
de la soledad.
¿Qué más quieres?
Vienes y me hieres...
Dejame ser feliz de una vez
y así me repondré,
y al fin podré,
tal vez
a tener alma y corazón
cosa que rompiste sin una razón.