marianella
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me describo austera de la decencia cuando invado mi piel de tus labios,
solo el sortilegio de tus manos irritantes deja volar la ropa celosa de mi cuerpo,
para olvidar el descuido que tuvimos de una tarde en el florilegio de las pasiones
y sentirte nuevamente el dueño absoluto de mi corazón embravecido.
Es que el traqueteo de tu boca propagando silabas afónicas
es el apremio de mi lengua hilarante y afortunada que diseña el sabor de tu real locura,
sin más que una mano en el origen de tu orgía para dejarte obtuso y vejado
ante la polaridad divina que emerge del interior de una mujer enamorada.
Para ser la experta lujuria y enredar con miles de versos un resquicio de exaltaciones,
tomar soberanía imponente y calzar perfecta en un vaivén sobre tu cintura
para encumbrar tu ahogo y el mío en un trinar de divagaciones,
glorificar tu anhelo y serte tuya al final de esta noche iracunda.
solo el sortilegio de tus manos irritantes deja volar la ropa celosa de mi cuerpo,
para olvidar el descuido que tuvimos de una tarde en el florilegio de las pasiones
y sentirte nuevamente el dueño absoluto de mi corazón embravecido.
Es que el traqueteo de tu boca propagando silabas afónicas
es el apremio de mi lengua hilarante y afortunada que diseña el sabor de tu real locura,
sin más que una mano en el origen de tu orgía para dejarte obtuso y vejado
ante la polaridad divina que emerge del interior de una mujer enamorada.
Para ser la experta lujuria y enredar con miles de versos un resquicio de exaltaciones,
tomar soberanía imponente y calzar perfecta en un vaivén sobre tu cintura
para encumbrar tu ahogo y el mío en un trinar de divagaciones,
glorificar tu anhelo y serte tuya al final de esta noche iracunda.