Karen Gajda
Poeta adicto al portal
Alrededor oscuridad,
profunda, palpable,
un paño frío
de extensión infinita,
y en medio de ella mi alma,
luchando por la claridad del día,
defendiendo su limpieza, su vida,
buscando una salida.
Pero ya se acercan los demonios
con espumarajo en los comillos
están esperando como los buitres
que se muera su víctima.
Noto como lentamente
se oscurece mi alma,
se pierde en la noche eterna
desapareciendo por siempre.
¿Quién vendrá para traerme una luz,
para salvar que alguna vez era sacra?
¿Quién me dará una mano
para sacarme de este inferno?
¿Dónde se quedó mi valor?
Los miedos carcomen mis vísceras.
No me abandones, esperanza,
para salir de esta incertidumbre.