musador
esperando...
Este poema en estrofas sáficas, con el adicional de rimar el segundo verso con el cuarto en consonante, fue ya publicado en otro sitio. Fue motivado por una historia que leí acerca del hallazgo de un óstracon: un pedazo de olla de arcilla, del siglo IIAC, en el que había escrito un poema de Safo (siglo VIAC).
Desde la arcilla de tu rota olla
llega el mensaje de tu ardor, poeta,
dulce milagro que en el tiempo vence,
letra que reta.
Sueños que antaño ya buscaron sendas,
flechas de anhelo que en humano vuelo
vuelcan su encanto en mis humildes fuentes,
llanto y desvelo.
Eres mujer y tus aromas tiernos,
humos de fuegos que nos arden crueles,
llaman, despiertan a la espuma lánguida:
bullen tus mieles.
Desde ese barro en que candor volcaste
hoy yo te invoco con mi verso triste,
Safo la dulce, cual placer ardiente,
verso que insiste.
Desde la arcilla de tu rota olla
llega el mensaje de tu ardor, poeta,
dulce milagro que en el tiempo vence,
letra que reta.
Sueños que antaño ya buscaron sendas,
flechas de anhelo que en humano vuelo
vuelcan su encanto en mis humildes fuentes,
llanto y desvelo.
Eres mujer y tus aromas tiernos,
humos de fuegos que nos arden crueles,
llaman, despiertan a la espuma lánguida:
bullen tus mieles.
Desde ese barro en que candor volcaste
hoy yo te invoco con mi verso triste,
Safo la dulce, cual placer ardiente,
verso que insiste.
Última edición: