María Rentería
Luna en Acuario.
Frías noches otoñales…
despertar los dos abrazados
se vuelve una imperiosa necesidad.
Otoño de hojas ocres, caídas,
anuncian la veleidosa venida
de un invierno frío, oscuro y expectante.
Tardes aletargadas
con el humeante sabor de un café
o la espuma de un chocolate caliente.
Tardes aletargadas
ansiando el calor de tu mano en la mía,
ansiando escuchar mi nombre en tus labios.
Otoño de hojas ocres, caídas...
se callan las aves ante el viento inclemente,
se callan los soles ante mi soledad.
Y entonces llegas tú…
todo se vuelve primavera triunfante
de color y calidez que embriaga las almas.
Y entonces llegas tú…
la humedad estival del verano
enfría mis sonrojadas mejillas en tus manos.
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