Jorge Alexander Caicedo
Poeta recién llegado
Hoy ya no regresas en el viento
mariposa de alas de sombra,
atrapó al aire entre mi manos
y me desnuda en hojas secas.
La vida esta latente, detenida
se asoma en la cascada del rió
en la humedad de esta tarde,
en el fuego de tu labios encendidos
el blanco devorador de tu tacto.
Muchos ahora abandonados
savia que se esparce sobre el tiempo
y los deshace en locura y ausencia.
arboles acurrucados como niños
esqueletos vegetales que rasgan el cielo.
Otros lejanos y perdidos
como tripulantes de nubes,
leves presencias borrosas
que silban en el viento.
Aún no regresas con tu danza
con la melodía de tu cintura,
con tus manos abiertas
como pequeños soles
que me arrancan de la noche.
Yo también deseo partir
pero no està escrito
que los arboles abandonen
sus pequeños continentes,
Sécaran sus raíces
y sin darse cuenta
el tiempo estará dislocado.
mariposa de alas de sombra,
atrapó al aire entre mi manos
y me desnuda en hojas secas.
La vida esta latente, detenida
se asoma en la cascada del rió
en la humedad de esta tarde,
en el fuego de tu labios encendidos
el blanco devorador de tu tacto.
Muchos ahora abandonados
savia que se esparce sobre el tiempo
y los deshace en locura y ausencia.
arboles acurrucados como niños
esqueletos vegetales que rasgan el cielo.
Otros lejanos y perdidos
como tripulantes de nubes,
leves presencias borrosas
que silban en el viento.
Aún no regresas con tu danza
con la melodía de tu cintura,
con tus manos abiertas
como pequeños soles
que me arrancan de la noche.
Yo también deseo partir
pero no està escrito
que los arboles abandonen
sus pequeños continentes,
Sécaran sus raíces
y sin darse cuenta
el tiempo estará dislocado.
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