Te vi llegar, luciendo primavera
llena de luz y tersa lozanía,
como si así tu juventud quisiera
abrir las puertas de mi fantasía.
En lo profundo de tus negros ojos
pude apreciar la intensidad de tu alma
y en el encanto de tus labios rojos
una amenaza a mi profunda calma.
Te vi llegar...tu frágil estructura
creaba la inclinación a protegerte,
y la sensualidad de tu frescura
la voraz ansiedad de poseerte.
Soñé envolverme en tus cristales brazos
rendido al fin a tu perfecto hechizo,
cual si quisiera que con esos lazos
me transportaras tierna al paraíso.
En un instante de ilusión suprema
sentí nacer perdidas emociones
que me enfrentaron al mortal dilema
de someterme o no, a las pasiones.
Te vi llegar... cual Circe encantadora
rompiendo la quietud con tu presencia,
como si acaso con tu nueva aurora
pudieras dar sentido a mi existencia.
Quise besarte con pasión de orgía,
en tórrida fusión de nuestros seres,
pensando que tal vez así podría
conocer nuevamente los placeres.
Mas al mirar tu juventud preciada
llena de vida y de esperanza loca,
tuve que reprimir la apasionada
sed insaciable de besar tu boca.
Turbada la razón y delirante
siento el amor que me llegó tardío,
Tú eres el sol primaveral radiante
Y yo el otoño que se vuelve frío.
Llegaste tarde...Llena de futuro
a despertar mi corazón cansado,
trayendo el fuego de tu amor tan puro
a las cenizas de mi cruel pasado.
Llegaste tarde... mi razón se altera
porque apartarte debo de mi vida;
No tengo juventud... si la tuviera
En mis brazos quedaras consumida.
Debo arrancarte mientras cuerdo pueda
tener valor para aceptar perderte,
antes que el fuego de tu piel de seda
me haga desear tan solo en retenerte
llena de luz y tersa lozanía,
como si así tu juventud quisiera
abrir las puertas de mi fantasía.
En lo profundo de tus negros ojos
pude apreciar la intensidad de tu alma
y en el encanto de tus labios rojos
una amenaza a mi profunda calma.
Te vi llegar...tu frágil estructura
creaba la inclinación a protegerte,
y la sensualidad de tu frescura
la voraz ansiedad de poseerte.
Soñé envolverme en tus cristales brazos
rendido al fin a tu perfecto hechizo,
cual si quisiera que con esos lazos
me transportaras tierna al paraíso.
En un instante de ilusión suprema
sentí nacer perdidas emociones
que me enfrentaron al mortal dilema
de someterme o no, a las pasiones.
Te vi llegar... cual Circe encantadora
rompiendo la quietud con tu presencia,
como si acaso con tu nueva aurora
pudieras dar sentido a mi existencia.
Quise besarte con pasión de orgía,
en tórrida fusión de nuestros seres,
pensando que tal vez así podría
conocer nuevamente los placeres.
Mas al mirar tu juventud preciada
llena de vida y de esperanza loca,
tuve que reprimir la apasionada
sed insaciable de besar tu boca.
Turbada la razón y delirante
siento el amor que me llegó tardío,
Tú eres el sol primaveral radiante
Y yo el otoño que se vuelve frío.
Llegaste tarde...Llena de futuro
a despertar mi corazón cansado,
trayendo el fuego de tu amor tan puro
a las cenizas de mi cruel pasado.
Llegaste tarde... mi razón se altera
porque apartarte debo de mi vida;
No tengo juventud... si la tuviera
En mis brazos quedaras consumida.
Debo arrancarte mientras cuerdo pueda
tener valor para aceptar perderte,
antes que el fuego de tu piel de seda
me haga desear tan solo en retenerte