emiled
Poeta adicto al portal
Otoño
En otoño crecen inmundos réptiles.
Los árboles verdosos, los lirios y rosedales
palidecen como lúgubres fantasmas moribundos
que esperan de sus sueños el ocaso.
En otoño el verdor es arrancado,
Como así también los frutos secos.
Y la Muerte esperada, como el crepúsculo,
Se cierne sobre el lecho de mi corazón exhausto.
Las gentes pierden en otoño su alegría,
y se esconden en sus tristes tumbas;
en sus ranchos hechos de losa blanca.
Se tiñe el cielo de un color verdoso,
y se precipitan las lluvias con más frecuencia
sobre la ciudad pálida, muerta.
En otoño crecen inmundos réptiles.
Los árboles verdosos, los lirios y rosedales
palidecen como lúgubres fantasmas moribundos
que esperan de sus sueños el ocaso.
En otoño el verdor es arrancado,
Como así también los frutos secos.
Y la Muerte esperada, como el crepúsculo,
Se cierne sobre el lecho de mi corazón exhausto.
Las gentes pierden en otoño su alegría,
y se esconden en sus tristes tumbas;
en sus ranchos hechos de losa blanca.
Se tiñe el cielo de un color verdoso,
y se precipitan las lluvias con más frecuencia
sobre la ciudad pálida, muerta.