Simón i Plà
Poeta recién llegado
EN EL MERCADO:
Viene...llega desde la angostura de la calle,
bajo los entoldados de las tiendas...l
as luces y las sombras
dibujan sobre su piel arabescos,
y definen sus contornos,
gotas delicadas de sudor
que como piedras talladas brillan
y se detienen sobre su cuerpo...
El gentío se aparta a su paso...
pues suele deslizar sus manos
por los cuerpos húmedos de las serpientes,
éstas sacan sus lenguas bífidas
para oler su perfume de canela y sándalo...
Los pies descalzos
han estado trazando caminos
en sendas que otros recorren...
no hay presunción en sus movimientos
para la diosa
que dulcifica los sentidos en los escorpiones...
nada hay en este territorio que no le pertenezca...
y el sol...
es sólo suyo
cuando los demás miramos su cuerpo
al trasluz del tejido que se difumina
como el agua del estanque
atrapada sobre el Nilo.
Viene...llega desde la angostura de la calle,
bajo los entoldados de las tiendas...l
as luces y las sombras
dibujan sobre su piel arabescos,
y definen sus contornos,
gotas delicadas de sudor
que como piedras talladas brillan
y se detienen sobre su cuerpo...
El gentío se aparta a su paso...
pues suele deslizar sus manos
por los cuerpos húmedos de las serpientes,
éstas sacan sus lenguas bífidas
para oler su perfume de canela y sándalo...
Los pies descalzos
han estado trazando caminos
en sendas que otros recorren...
no hay presunción en sus movimientos
para la diosa
que dulcifica los sentidos en los escorpiones...
nada hay en este territorio que no le pertenezca...
y el sol...
es sólo suyo
cuando los demás miramos su cuerpo
al trasluz del tejido que se difumina
como el agua del estanque
atrapada sobre el Nilo.