Javier Rodriguez Gomez
Poeta recién llegado
OTRA CREACION
Arrojados del cielo perdimos la inocencia,
los Ángeles cerraron su tiempo de guardianes
y la eternidad huyó.
Ya no hay Ángeles ni Arcángeles, sólo aves
rapaces con trompeta que anticipa
tribulación, al que vive donde crece la alegría.
Aspirar a la clemencia es rendir el barro,
erigir murallas, renunciar a la creación.
La indulgencia rompe alas, el hombre,
lirio oscurecido privado de pasión.
Sin Ángeles ni Cielo queda la locura
de ser dioses desmedidos,
creadores de tormentas y flores coloridas,
y alucinantes mundos terribles de dolor.
Cómo encontrar un camino que libere,
la tenaza de la culpa alimenta el fuego,
yescas de insomnio encienden la demencia,
el terror impide levantar el vuelo.
Arrojados del cielo perdimos la inocencia,
los Ángeles cerraron su tiempo de guardianes
y la eternidad huyó.
Ya no hay Ángeles ni Arcángeles, sólo aves
rapaces con trompeta que anticipa
tribulación, al que vive donde crece la alegría.
Aspirar a la clemencia es rendir el barro,
erigir murallas, renunciar a la creación.
La indulgencia rompe alas, el hombre,
lirio oscurecido privado de pasión.
Sin Ángeles ni Cielo queda la locura
de ser dioses desmedidos,
creadores de tormentas y flores coloridas,
y alucinantes mundos terribles de dolor.
Cómo encontrar un camino que libere,
la tenaza de la culpa alimenta el fuego,
yescas de insomnio encienden la demencia,
el terror impide levantar el vuelo.