Lírico.
Exp..
Otra vez la poesía
El pulso de mi vida, su objetivo,
ha sido siempre amarte a la deriva;
tú, el norte de mis sueños; tú, saliva
humedeciendo el beso que te escribo.
La carne de mi verbo; eres motivo
de toda encrucijada y disyuntiva;
conozco el precio de saberte viva:
poema tras poema me desvivo.
Recibo sin problema este dictado
irrecusablemente; acepto el día
unánime y efímero a tu lado.
Cegado como siempre, se diría
que nunca abrí los ojos; mas cuidado
de arder por los dos tuyos fiel me guía.
El pulso de mi vida, su objetivo,
ha sido siempre amarte a la deriva;
tú, el norte de mis sueños; tú, saliva
humedeciendo el beso que te escribo.
La carne de mi verbo; eres motivo
de toda encrucijada y disyuntiva;
conozco el precio de saberte viva:
poema tras poema me desvivo.
Recibo sin problema este dictado
irrecusablemente; acepto el día
unánime y efímero a tu lado.
Cegado como siempre, se diría
que nunca abrí los ojos; mas cuidado
de arder por los dos tuyos fiel me guía.