princess of agony
Poeta recién llegado
El cielo se cubrió de llanto al esperar el ocaso
y el destino se encargo de enrojecerlo
con la sangre ardiente del alma destrozada.
Las tinieblas invocaron la tristeza inmolando la vida pasajera,
tan ausente de ganas, tan urgente de instinto.
El dolor se transfiguró en las lágrimas hirientes
cual cuchillas afiladas sobre la muñeca del incierto
La vista se tornó nublada en el escape
Este cielo ya no es llanto sino desesperación,
y la sangre se ahogo en el deseo de la muerte
aguardando los minutos sin tiempo
que harían desaparecer el futuro de presentes ausentes en el instante fortuito.
Ya la tristeza hasta se olvido de la noche insomne
- no ha vuelto a mis ausencias-
Quizás recordó que ya ni siquiera existo en las tinieblas.
Ya es tarde.
No hace falta dejar de respirar para estar muerto.
No hace falta desaparecer para ser olvido.
y el destino se encargo de enrojecerlo
con la sangre ardiente del alma destrozada.
Las tinieblas invocaron la tristeza inmolando la vida pasajera,
tan ausente de ganas, tan urgente de instinto.
El dolor se transfiguró en las lágrimas hirientes
cual cuchillas afiladas sobre la muñeca del incierto
La vista se tornó nublada en el escape
Este cielo ya no es llanto sino desesperación,
y la sangre se ahogo en el deseo de la muerte
aguardando los minutos sin tiempo
que harían desaparecer el futuro de presentes ausentes en el instante fortuito.
Ya la tristeza hasta se olvido de la noche insomne
- no ha vuelto a mis ausencias-
Quizás recordó que ya ni siquiera existo en las tinieblas.
Ya es tarde.
No hace falta dejar de respirar para estar muerto.
No hace falta desaparecer para ser olvido.