R
R. Daniel
Invitado
Pues cuando cocines otro de estos manjares poéticos simplemente invítame que tomaré un expreso para acompañarte. Maravilloso poema. Felicitaciones Alonso por tu muy particular y exquisita poesía, saludos DanielAlgún día escribiré un verdadero poema;
uno por capas, como la cebolla,
que arranque alguna herbácea lágrima
y favorezca la circulación de los renglones.
Pero de momento traigo un ovillejo:
lo desovillo, lo trenzo, le pongo salsa
y me lo como,
en buena compañía.
¿Ustedes gustan?
Patatas, un huevo frito,
bendito.
Un par de vasos de vino,
divino.
Y con café de refuerzo,
almuerzo.
No va a ser ningún esfuerzo
invitarles a la mesa
y hacer común esta empresa.
Bendito, divino almuerzo.