Cuenta las noches que pensé en ti,
revive nuestra pasada felicidad,
aquellos días estaban llenos de frenesí,
y hoy ni sus rastros quedarán.
Dónde escaparon tantas cosas?,
las promesas que el viento se llevó,
dónde quedó toda esa gloria?,
a la que le llaman amor.
Ya no regreses por sonrisas,
en añejo estarán mejor,
si dejó de pegarnos la brisa,
es porque ya no hay solución.
Tus ojos mataron el desconsuelo,
curaban toda calamidad,
ahora funden mis anhelos,
y en cenizas se harán.
El destino envidió nuestras victorias,
así en espinas decidió hundir,
el guión que narraba la historia,
arrancando la página del final feliz.
Cuando las rosas nunca marchiten,
y tu recuerdo no me arroje a la soledad,
cuando valores lo que a mi lado tuviste,
ese día todo volverá a ser normal.
Fue tu voz la que yo escuchaba,
de esperanzas era mi amanecer,
pero el filo de esa espada,
ha degollado lo que no queríamos perder.
Sé que con lágrimas no te haré tornar,
aprendí todo cometiendo un pequeño error,
y si tu ya no regresarás,
en otra vida nos encontraremos los dos.
Para que mi jardín nunca muera,
ningún pétalo florecerá,
para que me nazcan primaveras,
tendrá que pasar una eternidad.
Así yo estaré contigo cuando quieras,
pues sólo en tu mente seguiré vivo,
ya no hay ilusiones ni estrellas,
nos queda a cada quien su camino.
revive nuestra pasada felicidad,
aquellos días estaban llenos de frenesí,
y hoy ni sus rastros quedarán.
Dónde escaparon tantas cosas?,
las promesas que el viento se llevó,
dónde quedó toda esa gloria?,
a la que le llaman amor.
Ya no regreses por sonrisas,
en añejo estarán mejor,
si dejó de pegarnos la brisa,
es porque ya no hay solución.
Tus ojos mataron el desconsuelo,
curaban toda calamidad,
ahora funden mis anhelos,
y en cenizas se harán.
El destino envidió nuestras victorias,
así en espinas decidió hundir,
el guión que narraba la historia,
arrancando la página del final feliz.
Cuando las rosas nunca marchiten,
y tu recuerdo no me arroje a la soledad,
cuando valores lo que a mi lado tuviste,
ese día todo volverá a ser normal.
Fue tu voz la que yo escuchaba,
de esperanzas era mi amanecer,
pero el filo de esa espada,
ha degollado lo que no queríamos perder.
Sé que con lágrimas no te haré tornar,
aprendí todo cometiendo un pequeño error,
y si tu ya no regresarás,
en otra vida nos encontraremos los dos.
Para que mi jardín nunca muera,
ningún pétalo florecerá,
para que me nazcan primaveras,
tendrá que pasar una eternidad.
Así yo estaré contigo cuando quieras,
pues sólo en tu mente seguiré vivo,
ya no hay ilusiones ni estrellas,
nos queda a cada quien su camino.