Francisco Iván Pazualdo
Poeta veterano en el portal
Otro día volaremos
Otro día volaremos en la convexidad bermeja del febo,
al postrer de su férvido rayo pintoresco.
Dibújame tu cuerpo augusto milagro mío,
viste mis ojos de gala con tus labios marinos
pero antes volemos como flamingos en llamas
entre volcanes medrosos, los tantos fanales melosos
que nos bañan de luz… Dibújame tu laureada hermosura.
Otro día que despertamos pegados, que tocas mi cuello
y yo tu pecho, hoy te devoras esa poca distancia
que muy pocas veces nos cobija, explícale a mi cuerpo
tu entrega, háblale de esta ambrosía que nos abraza
y nos despliega, ignoramos que estamos volando
que me besas la espalda y yo tu calma…
No sé, quizás volemos nerviosos cuando nos mira el mundo
con amorosa esencia.
Otro día volaremos en labriego horizonte
y en abatida aflicción, en enhiesto plenilunio
en opalino candor, envuélveme con tus alas de nieve,
abrázame jubilosa, ninfa de faz portentosa
con tu sonrisa de lirio… En la bahía
grana de tu boca muy gustoso dormiré.
Mi amor, mi María, para ti. Te amo mi niña preciosa!
Eres mi todo! Gracias por tu amor por existir!
Otro día volaremos en la convexidad bermeja del febo,
al postrer de su férvido rayo pintoresco.
Dibújame tu cuerpo augusto milagro mío,
viste mis ojos de gala con tus labios marinos
pero antes volemos como flamingos en llamas
entre volcanes medrosos, los tantos fanales melosos
que nos bañan de luz… Dibújame tu laureada hermosura.
Otro día que despertamos pegados, que tocas mi cuello
y yo tu pecho, hoy te devoras esa poca distancia
que muy pocas veces nos cobija, explícale a mi cuerpo
tu entrega, háblale de esta ambrosía que nos abraza
y nos despliega, ignoramos que estamos volando
que me besas la espalda y yo tu calma…
No sé, quizás volemos nerviosos cuando nos mira el mundo
con amorosa esencia.
Otro día volaremos en labriego horizonte
y en abatida aflicción, en enhiesto plenilunio
en opalino candor, envuélveme con tus alas de nieve,
abrázame jubilosa, ninfa de faz portentosa
con tu sonrisa de lirio… En la bahía
grana de tu boca muy gustoso dormiré.
Mi amor, mi María, para ti. Te amo mi niña preciosa!
Eres mi todo! Gracias por tu amor por existir!
Última edición: