Ladime Volcán
Poeta que considera el portal su segunda casa
Veo la muerte, aquí a mi lado está.
No la veo fea ni fiera,
pero la odio a rabiar
No quiero que se la lleve,
aunque vieja ella está;
es el apego a lo que se quiere,
lo que le impide a uno aceptar:
que la muerte es el comienzo,
de una nueva vida pero más allá
Y no es el fin de nada,
porque en esta tierra somos nada
sólo polvo somos en verdad
Hace tiempo que la ronda
Ya me le he enfrentado;
se la he quitado de sus frías manos;
varias veces se la he ganado.
Pero cada vez, la muerte se hace más fuerte,
y mi fuerza, aunque no merme,
tal parece que simplemente
ante otra voluntad, se pierde
Señor sé que es tu voluntad
No he visto luces, ni ángeles;
no ha habido olor a rosas, ni ha jazmines;
no he escuchado el trepidar
de las trompetas o flautines,
pero se que está ahí, impasible esperando por actuar
Una lágrima sale de mis ojos,
porque sé que sin duda me vencerá
Y me dejará sólo sus despojos.
Pero mientras ella se sienta, aun insegura,
no me queda otra, más que satisfacerle sus antojos.
Y mi pelea enfrentará
Por mi le diría: compañera, ya se acerca el camino
de la paz y de tu verdadero destino,
pronto estarás con los que has amado y se han marchado
e irás a preparar el festejo de los que quedaremos abajo
no te afanes por nosotros, los que quedamos
algún día juntos estaremos, y el amor seguirá repicando
como campanitas de otoño, como corazones de mayo
Pero me duele verla así aferrada a mi costado
y mientras ella así se sienta, yo aquí estaré luchando
con la muerte, que hasta ahora, ha sido indefensa
ante el frente de mis cuidados;
más yo sé que pronto me espera la derrota,
siempre la estaré enfrentando.
No hay alimañas, no hay gusanos.
Sé que será una fiesta, aunque estaré llorando.
Sé que llegado el momento, feliz estaré de su gran paso,
pero mientras ella se aferre, aquí mismo estaré luchando
A veces me agoto, y me quedo pensando
A veces yo pienso, y termino soltando,
los recuerdos de mi gente linda
que ya ha marchado
¡Cómo quisiera abrazarlos!
Y a todos los voy nombrando
No me gusta ver la muerte
Pero por mi vieja la vivo enfrentando
Aunque intuyo que no es ni fea ni fiera,
las que he presenciado
las he sentido, al tacto a la primera
Frías se los juro es total ausencia
Es hueco es tener gran vacío, donde todo antes viviera.
Pero si no sé está preparado,
es angustiante, e incluso lastimera
Los he visto asustados,
con la expresión en los ojos
de miedo a lo ignorado
El rictus en los labios rotos
de deseos caducados
Recibos de cuenta pendiente
en grueso rojo señalados
Pero la tuya madre mía
Quiero que sea feliz como el día
en que llegaste a este mundo
bendecida por María
Buena madre y compañera.
Buena abuela,
la mejor amiga que Dios me diera
Hace días que mi madre está enferma, luchando...y yo con ella...no sé...pero esto me salió del alma...quizá ni tenga coherencia, es un grito de desesperación o quizá de guerra, he de ausentarme unos días, pero necesitaba sacarme esto de dentro, y lo comparto con ustedes mis nuevos amigos, ojala que la suerte esté de nuevo conmigo...
No la veo fea ni fiera,
pero la odio a rabiar
No quiero que se la lleve,
aunque vieja ella está;
es el apego a lo que se quiere,
lo que le impide a uno aceptar:
que la muerte es el comienzo,
de una nueva vida pero más allá
Y no es el fin de nada,
porque en esta tierra somos nada
sólo polvo somos en verdad
Hace tiempo que la ronda
Ya me le he enfrentado;
se la he quitado de sus frías manos;
varias veces se la he ganado.
Pero cada vez, la muerte se hace más fuerte,
y mi fuerza, aunque no merme,
tal parece que simplemente
ante otra voluntad, se pierde
Señor sé que es tu voluntad
No he visto luces, ni ángeles;
no ha habido olor a rosas, ni ha jazmines;
no he escuchado el trepidar
de las trompetas o flautines,
pero se que está ahí, impasible esperando por actuar
Una lágrima sale de mis ojos,
porque sé que sin duda me vencerá
Y me dejará sólo sus despojos.
Pero mientras ella se sienta, aun insegura,
no me queda otra, más que satisfacerle sus antojos.
Y mi pelea enfrentará
Por mi le diría: compañera, ya se acerca el camino
de la paz y de tu verdadero destino,
pronto estarás con los que has amado y se han marchado
e irás a preparar el festejo de los que quedaremos abajo
no te afanes por nosotros, los que quedamos
algún día juntos estaremos, y el amor seguirá repicando
como campanitas de otoño, como corazones de mayo
Pero me duele verla así aferrada a mi costado
y mientras ella así se sienta, yo aquí estaré luchando
con la muerte, que hasta ahora, ha sido indefensa
ante el frente de mis cuidados;
más yo sé que pronto me espera la derrota,
siempre la estaré enfrentando.
No hay alimañas, no hay gusanos.
Sé que será una fiesta, aunque estaré llorando.
Sé que llegado el momento, feliz estaré de su gran paso,
pero mientras ella se aferre, aquí mismo estaré luchando
A veces me agoto, y me quedo pensando
A veces yo pienso, y termino soltando,
los recuerdos de mi gente linda
que ya ha marchado
¡Cómo quisiera abrazarlos!
Y a todos los voy nombrando
No me gusta ver la muerte
Pero por mi vieja la vivo enfrentando
Aunque intuyo que no es ni fea ni fiera,
las que he presenciado
las he sentido, al tacto a la primera
Frías se los juro es total ausencia
Es hueco es tener gran vacío, donde todo antes viviera.
Pero si no sé está preparado,
es angustiante, e incluso lastimera
Los he visto asustados,
con la expresión en los ojos
de miedo a lo ignorado
El rictus en los labios rotos
de deseos caducados
Recibos de cuenta pendiente
en grueso rojo señalados
Pero la tuya madre mía
Quiero que sea feliz como el día
en que llegaste a este mundo
bendecida por María
Buena madre y compañera.
Buena abuela,
la mejor amiga que Dios me diera
Hace días que mi madre está enferma, luchando...y yo con ella...no sé...pero esto me salió del alma...quizá ni tenga coherencia, es un grito de desesperación o quizá de guerra, he de ausentarme unos días, pero necesitaba sacarme esto de dentro, y lo comparto con ustedes mis nuevos amigos, ojala que la suerte esté de nuevo conmigo...
::