Cetrero3
Poeta fiel al portal
El rugir de los pinos, fieles vientos,
y en la charca el llorar
de los juncos altivos, con lamentos
tan dulces al mirar.
Otra vez, un invierno se me muere,
¡ay, burda soledad!;
Otra vez, un invierno que no quiere
amarme de verdad.
Bajo las ropas corazón, tan tierno
que tiembla por amar.
Y se van las mañanas y la gloria
que un día desnudé.
Con las nieblas se van secretos, callan;
Con el atardecer
del invierno las mieles le batallan,
su destino es vencer.
Cantarán las chicharras sin ni verlas
ni escucharlas, vigor
del verano cainita , toscas perlas
del ácido verdor.
Ya no rugen los pinos, ya no lloran
esos juncos, ni corta el viento fiel,
el verano se impone a quienes moran,
y oscurece la piel.
y en la charca el llorar
de los juncos altivos, con lamentos
tan dulces al mirar.
Otra vez, un invierno se me muere,
¡ay, burda soledad!;
Otra vez, un invierno que no quiere
amarme de verdad.
Bajo el almendro olor a miel de invierno,
y echamos a volar;Bajo las ropas corazón, tan tierno
que tiembla por amar.
Cubrirán bellos pámpanos la historia
que tanto y tanto amé;Y se van las mañanas y la gloria
que un día desnudé.
Con las nieblas se van secretos, callan;
Con el atardecer
del invierno las mieles le batallan,
su destino es vencer.
Cantarán las chicharras sin ni verlas
ni escucharlas, vigor
del verano cainita , toscas perlas
del ácido verdor.
Ya no rugen los pinos, ya no lloran
esos juncos, ni corta el viento fiel,
el verano se impone a quienes moran,
y oscurece la piel.
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