Otrora.

Kimbisero

Cuerpo de errantes figuras etéreas (Tm)
1203883415_f.jpg


Te amé
quizás diferido a tu concepto
errático al vendaval de tu temperamento
velero incierto navegando retazos
de lo que pensé que eras.


Hasta los tuétanos

te ame.
No tenía mapas para tus aguas
y pretendí que mi navío
pudiese tomar impulso del instinto
cavilando en tu misterio
practicándome despojos
ante los brujescos ojos
con los que me mirabas.


Y a pesar del tiempo
aun con toda esta distancia
no puedo negar que has sido
la única que estuvo a punto
de dominar al dragón
de atrapar al buey
de controlar el fulgor de mi carácter
de concederme el indicio
que yacía en la farola
dadora de pistas para encontrarte.


Yo te amé
y desde entonces
no he amado a nadie
no porque no pueda
sino porque no me nace
porque tú
otrora amada
fuiste la muralla que refrenó al niño
y la que dejó nacer al hombre
porque tú
otrora amada
fuiste peldaño que me condujo a mí mismo
en cuestiones de amor
porque tú
otrora amada
fuiste mi Irene Adler

otrora
fuiste la mujer.

¿Alguna vez has amado
hasta perder el juicio
hasta perderte incluso
a ti mismo?
K.O.
 


Te amé
quizás diferido a tu concepto
errático al vendaval de tu temperamento
velero incierto navegando retazos
de lo que pensé que eras.

Hasta los tuétanos

te ame.
No tenía mapas para tus aguas
y pretendí que mi navío
pudiese tomar impulso del instinto
cavilando en tu misterio
practicándome despojos
ante los brujescos ojos
con los que me mirabas.

Y a pesar del tiempo
aun con toda esta distancia
no puedo negar que has sido
la única que estuvo a punto
de dominar al dragón
de atrapar al buey
de controlar el fulgor de mi carácter
de concederme el indicio
que yacía en la farola
dadora de pistas para encontrarte.

Yo te amé
y desde entonces
no he amado a nadie
no porque no pueda
sino porque no me nace
porque tú
otrora amada
fuiste la muralla que refrenó al niño
y la que dejó nacer al hombre
porque tú
otrora amada
fuiste peldaño que me condujo a mí mismo
en cuestiones de amor
porque tú
otrora amada
fuiste mi Irene Adler

otrora
fuiste la mujer.

¿Alguna vez has amado
hasta perder el juicio
hasta perderte incluso
a ti mismo?
K.O.


Manejas algunas imágenes muy buenas en este poema. Por eso me gusta.

Gracias por compartirlo. Un abrazo
 
1203883415_f.jpg


Te amé
quizás diferido a tu concepto
errático al vendaval de tu temperamento
velero incierto navegando retazos
de lo que pensé que eras.

Hasta los tuétanos

te ame.
No tenía mapas para tus aguas
y pretendí que mi navío
pudiese tomar impulso del instinto
cavilando en tu misterio
practicándome despojos
ante los brujescos ojos
con los que me mirabas.

Y a pesar del tiempo
aun con toda esta distancia
no puedo negar que has sido
la única que estuvo a punto
de dominar al dragón
de atrapar al buey
de controlar el fulgor de mi carácter
de concederme el indicio
que yacía en la farola
dadora de pistas para encontrarte.

Yo te amé
y desde entonces
no he amado a nadie
no porque no pueda
sino porque no me nace
porque tú
otrora amada
fuiste la muralla que refrenó al niño
y la que dejó nacer al hombre
porque tú
otrora amada
fuiste peldaño que me condujo a mí mismo
en cuestiones de amor
porque tú
otrora amada
fuiste mi Irene Adler

otrora
fuiste la mujer.

¿Alguna vez has amado
hasta perder el juicio
hasta perderte incluso
a ti mismo?
K.O.
Hermosa manera de amar, con todas las consecuencias y bella manera de escribir amigo Kimbisero. Un abrazo. Paco.
 
1203883415_f.jpg


Te amé
quizás diferido a tu concepto
errático al vendaval de tu temperamento
velero incierto navegando retazos
de lo que pensé que eras.

Hasta los tuétanos

te ame.
No tenía mapas para tus aguas
y pretendí que mi navío
pudiese tomar impulso del instinto
cavilando en tu misterio
practicándome despojos
ante los brujescos ojos
con los que me mirabas.

Y a pesar del tiempo
aun con toda esta distancia
no puedo negar que has sido
la única que estuvo a punto
de dominar al dragón
de atrapar al buey
de controlar el fulgor de mi carácter
de concederme el indicio
que yacía en la farola
dadora de pistas para encontrarte.

Yo te amé
y desde entonces
no he amado a nadie
no porque no pueda
sino porque no me nace
porque tú
otrora amada
fuiste la muralla que refrenó al niño
y la que dejó nacer al hombre
porque tú
otrora amada
fuiste peldaño que me condujo a mí mismo
en cuestiones de amor
porque tú
otrora amada
fuiste mi Irene Adler

otrora
fuiste la mujer.

¿Alguna vez has amado
hasta perder el juicio
hasta perderte incluso
a ti mismo?
K.O.
Hermosa manera de amar, con todas las consecuencias y bella manera de escribir amigo Kimbisero. Un abrazo. Paco.
 
1203883415_f.jpg


Te amé
quizás diferido a tu concepto
errático al vendaval de tu temperamento
velero incierto navegando retazos
de lo que pensé que eras.

Hasta los tuétanos

te ame.
No tenía mapas para tus aguas
y pretendí que mi navío
pudiese tomar impulso del instinto
cavilando en tu misterio
practicándome despojos
ante los brujescos ojos
con los que me mirabas.

Y a pesar del tiempo
aun con toda esta distancia
no puedo negar que has sido
la única que estuvo a punto
de dominar al dragón
de atrapar al buey
de controlar el fulgor de mi carácter
de concederme el indicio
que yacía en la farola
dadora de pistas para encontrarte.

Yo te amé
y desde entonces
no he amado a nadie
no porque no pueda
sino porque no me nace
porque tú
otrora amada
fuiste la muralla que refrenó al niño
y la que dejó nacer al hombre
porque tú
otrora amada
fuiste peldaño que me condujo a mí mismo
en cuestiones de amor
porque tú
otrora amada
fuiste mi Irene Adler

otrora
fuiste la mujer.

¿Alguna vez has amado
hasta perder el juicio
hasta perderte incluso
a ti mismo?
K.O.
Hermosa manera de amar, con todas las consecuencias y bella manera de escribir amigo Kimbisero. Un abrazo. Paco.
 
El "problema" ;), con los poemas intensos como este, de vocabulario cuidadoso, de imágenes que te diría que traspasan la pantalla, es que nos dejan tan gratamente sorprendidos, que queremos decir mucho, pero mucho más de lo que expresamos en una respuesta. De corazón te digo que me alegra haber conocido tu trabajo. A veces, el poco tiempo, y el hecho de que se trate de un portal tan grande, hacen que nos perdamos bastante, pero que lindo es encontrar buenas letras.
Me encantó leerte.
 
1203883415_f.jpg


Te amé
quizás diferido a tu concepto
errático al vendaval de tu temperamento
velero incierto navegando retazos
de lo que pensé que eras.

Hasta los tuétanos

te ame.
No tenía mapas para tus aguas
y pretendí que mi navío
pudiese tomar impulso del instinto
cavilando en tu misterio
practicándome despojos
ante los brujescos ojos
con los que me mirabas.

Y a pesar del tiempo
aun con toda esta distancia
no puedo negar que has sido
la única que estuvo a punto
de dominar al dragón
de atrapar al buey
de controlar el fulgor de mi carácter
de concederme el indicio
que yacía en la farola
dadora de pistas para encontrarte.

Yo te amé
y desde entonces
no he amado a nadie
no porque no pueda
sino porque no me nace
porque tú
otrora amada
fuiste la muralla que refrenó al niño
y la que dejó nacer al hombre
porque tú
otrora amada
fuiste peldaño que me condujo a mí mismo
en cuestiones de amor
porque tú
otrora amada
fuiste mi Irene Adler

otrora
fuiste la mujer.

¿Alguna vez has amado
hasta perder el juicio
hasta perderte incluso
a ti mismo?
K.O.
interesante poema, nostálgico, pero que guarda un buen sentimiento, grato leerte adiosh
 
Intenso y apasionado poema estimado compañero, se ve que esa mujer dejó honda huella. Saludos con afecto.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba