Ay! ¿recuerdas como brillaban nuestras estrellas,
como cada una de ellas nos encendía?
Así los dos juntos hacía algún lugar fuimos,
supimos cuando llegamos, era nuestro lugar.
Helada caía sobre las hermosas flores,
sin embargo nuestra piel como el fuego ardía.
Alma y cuerpo aquella noche te entregue,
uno somos, y uno seremos susurraste.
Yo me abrí como girasol por la mañana
en mi te posaste como abeja sedienta,
una dependencia bella como nuestro amor
Tu río mojando el desierto de mi alma
generando tormenta preciosa en mi cuerpo
Un placer nunca antes sentido en mi vida
como cada una de ellas nos encendía?
Así los dos juntos hacía algún lugar fuimos,
supimos cuando llegamos, era nuestro lugar.
Helada caía sobre las hermosas flores,
sin embargo nuestra piel como el fuego ardía.
Alma y cuerpo aquella noche te entregue,
uno somos, y uno seremos susurraste.
Yo me abrí como girasol por la mañana
en mi te posaste como abeja sedienta,
una dependencia bella como nuestro amor
Tu río mojando el desierto de mi alma
generando tormenta preciosa en mi cuerpo
Un placer nunca antes sentido en mi vida
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