Dvaldés
Poeta que considera el portal su segunda casa
OVILLEJO A SU SEÑORÍO
I
Cayendo como la bruma
perfuma,
en llamas y sin el ego
tu fuego,
nos muestra tu ser valiente
ardiente,
llegando como un presente
con música de alegría,
trayendo tu lozanía
perfuma tu fuego ardiente.
II
Sonrisa con que diseña,
risueña,
brillante su estampa airosa,
hermosa,
de faz perfecta y ladina,
divina,
delante mío camina,
dejando con su figura
estela y grata dulzura,
risueña, hermosa, divina.
Dvaldés
Cayendo como la bruma
perfuma,
en llamas y sin el ego
tu fuego,
nos muestra tu ser valiente
ardiente,
llegando como un presente
con música de alegría,
trayendo tu lozanía
perfuma tu fuego ardiente.
II
Sonrisa con que diseña,
risueña,
brillante su estampa airosa,
hermosa,
de faz perfecta y ladina,
divina,
delante mío camina,
dejando con su figura
estela y grata dulzura,
risueña, hermosa, divina.
Dvaldés
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