Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Bate tendido en el lecho
mi pecho
y, mientras la Luna riela,
anhela
que silencie, oculte y sombre
tu nombre
ansiado de todo hombre
su cruel y horrísono llanto,
por que se transluce cuánto
mi pecho anhela tu nombre.
Pues sí, es realmente un desafío construir acertadamente una de estas pequeñas estrofas, pero con paciencia, ingenio y un audaz empleo de la polisemia del lenguaje no hay obstáculo que no se sortee. ::::