Amanda Vilchez
Poeta recién llegado
Para ti la espuma del oleaje que envejece en mi alma.
El dulce y verde renacer del pasto, y los atardeceres junto a mi ventana.
Para ti la rebelde cordura de mi ser,
El huracán sediento que recorre mi figura;
En las noches de deseos de tu Curvatura.
Para ti el frio del desierto,
La canción de cuna de mi infancia
Y las desgastadas hojas de un diario en el olvido.
Para ti el mundo aunque no me pertenece,
Las llamas del fuego esperando cenizas
Y los cristales de agua salada que recorren mis mejillas.
Para ti la victoria de un sueño conquistado,
Las marcas de mi piel juvenil
Y lo subliminar de mi vestimenta.
Para ti los desgarradores versos que escribe mi pluma
Las huellas de mis labios en los meses de mayo
Y las historias de los desamparados pidiendo descanso.
Para ti el poco tiempo que nos queda
El pasado que podemos volver a vivir
Y la loca idea de una eterna espera.
El dulce y verde renacer del pasto, y los atardeceres junto a mi ventana.
Para ti la rebelde cordura de mi ser,
El huracán sediento que recorre mi figura;
En las noches de deseos de tu Curvatura.
Para ti el frio del desierto,
La canción de cuna de mi infancia
Y las desgastadas hojas de un diario en el olvido.
Para ti el mundo aunque no me pertenece,
Las llamas del fuego esperando cenizas
Y los cristales de agua salada que recorren mis mejillas.
Para ti la victoria de un sueño conquistado,
Las marcas de mi piel juvenil
Y lo subliminar de mi vestimenta.
Para ti los desgarradores versos que escribe mi pluma
Las huellas de mis labios en los meses de mayo
Y las historias de los desamparados pidiendo descanso.
Para ti el poco tiempo que nos queda
El pasado que podemos volver a vivir
Y la loca idea de una eterna espera.