susi underground
Poeta que considera el portal su segunda casa
Si es verdad que la mente decide,
ahora estoy escondida del mundo
entre tus brazos,
envuelta en tu carne, atada por tus venas,
oliendo a madera y limo
apoyada en tu regazo.
En el supuesto de que así sea,
el mundo es bueno y honrado,
las lágrimas sólo corren si quieren,
no necesitan del dolor
para convertirse en ríos
que mueran en el hueco de tus manos.
Por si acaso la realidad fuera ésta,
aseguraría que el invierno es cálido,
que los frutales florecen embellecidos
por el aire que deja tu cuerpo a su paso,
que el cristalino se limpia al mirarte,
que un suspiro dura más
que el pábilo de la vela
que por la noche me alumbra.
ahora estoy escondida del mundo
entre tus brazos,
envuelta en tu carne, atada por tus venas,
oliendo a madera y limo
apoyada en tu regazo.
En el supuesto de que así sea,
el mundo es bueno y honrado,
las lágrimas sólo corren si quieren,
no necesitan del dolor
para convertirse en ríos
que mueran en el hueco de tus manos.
Por si acaso la realidad fuera ésta,
aseguraría que el invierno es cálido,
que los frutales florecen embellecidos
por el aire que deja tu cuerpo a su paso,
que el cristalino se limpia al mirarte,
que un suspiro dura más
que el pábilo de la vela
que por la noche me alumbra.