24 Tornillos
Poeta recién llegado
Cavar el profundo foso a un salvador,
Si no hay dios que vele por su descanso,
Es por que es Dios un argumento traidor.
Puños valientes, pacto ante aquel foso,
Dientes prietos, justicia libertaria;
Que el avaro suele ser rencoroso,
En puerta de hombres libres: muerte diaria.
No habrá de recibirla suplica o ruego,
Desprecio si, dignidad solidaria.
Cardenal no espera un futuro aciago,
Que existiendo a espaldas de su destino,
Tal y como vivió, morirá a fuego.
Sombra del garrote, vil asesino,
Sonido atronador de un fusil triste,
Es así como extiende el burgués la mano;
Mano aterciopelada, brazo fuerte;
De nuevo no espera no ser mordida.
Como es nuestro sino buscando el norte,
Seguiremos con paso firme toda la vida,
Contando las derrotas como aciertos
Y honrando en la memoria a nuestros muertos.
Si no hay dios que vele por su descanso,
Es por que es Dios un argumento traidor.
Puños valientes, pacto ante aquel foso,
Dientes prietos, justicia libertaria;
Que el avaro suele ser rencoroso,
En puerta de hombres libres: muerte diaria.
No habrá de recibirla suplica o ruego,
Desprecio si, dignidad solidaria.
Cardenal no espera un futuro aciago,
Que existiendo a espaldas de su destino,
Tal y como vivió, morirá a fuego.
Sombra del garrote, vil asesino,
Sonido atronador de un fusil triste,
Es así como extiende el burgués la mano;
Mano aterciopelada, brazo fuerte;
De nuevo no espera no ser mordida.
Como es nuestro sino buscando el norte,
Seguiremos con paso firme toda la vida,
Contando las derrotas como aciertos
Y honrando en la memoria a nuestros muertos.