jose villa
Poeta que considera el portal su segunda casa
hipólita me dice que deberíamos casarnos
su casa es de paredes de ladrillo y cemento
las puertas de madera gruesa
cuando llueve no te mojas
tiene ventiladores en el techo
y agua corriente en las tuberías
ella maneja un taxi colectivo entre san juan y mezcales
le va bien a la cabrona
yo vivo en un puto cuarto de techo de zinc
a dos calles de la casa de hipólita
empezamos a coger hace algunos meses
cuando me encontré con hipólita sentada en una banca
en la plaza del pueblo la noche de la fiesta de san juan
me senté a su lado en la banca y vi que estaba borracha
tenía el rímel corrido y estaba hinchada de la cara
parecía haber estado llorando
lógicamente le pregunté si podía hacer algo por ella
"cógeme", dijo ella
no me hice del rogar
fuimos a mi cuarto de techo de zinc y allí me la cepillé
no quiero que se lleven una impresión equivocada
y piensen que soy un cochino perro promiscuo que se revuelca
con la primera perra que le sale al paso
en realidad soy un chico sentimental
mi pasatiempo favorito es leer la poesía romántica de roger nelson
temblar con él cuando habla de sus encuentros espirituales
con sublimes criaturas femeninas de cuerpo transparente
sus evocaciones místicas de la época en que fue misionero
y llevaba el mensaje de cristo a las depravadas legiones
de mujeres cogelonas que pululan en las entrañas de áfrica
lo que pasa es que hipólita me cogió borracho
se aprovechó de mi alterado estado de conciencia incluso
para convencerme de que le entrara por la puerta de atrás
yo nunca antes había enculado a nadie
esa puerca pervertida fue la primera
pero lo hice tan bien que desde entonces
no pasa un día sin que ella me busque los pasos
me manda regalitos a cada dos por tres
un libro, cigarrillos, un cartón de cerveza
consiguió el divorcio de su marido en tiempo record
-la vez de la plaza lloraba porque acababa de ver al cabrón
paseando por allí con la propia hermana de hipólita-
pero a mí no me gusta hipólita
es de esas tipas no muy altas con cuerpo de luchadora
tiene tendencia a engordar y toma demasiada cerveza
anda rondando los 45 y es de orgasmos lentos
he llegado a pasarme hasta dos horas montándola
y solo la mitad de las veces se corre
un palo con ella me deja toda la puta semana
derrengado de las ingles y envenenado de paracetamol
"cásate conmigo, hijo de la chingada, no seas pendejo,
que al cabo sólo tendrás que cogerme un rato cada noche"
aun así me casaría con ella
si no fuera porque estoy enamorado de aurora
una muchachita dulce y tierna a la que a veces le escribo poemas
ella no sabe que la quiero y me desvelo pensando en sus ojos
imaginando que la beso y le digo te quiero, mi chiquita
ella ni siquiera sabe lo cerca que estoy
de irme a vivir a su casa
de dormir en el cuarto contiguo a su cuarto
en la misma cama que duerme su madre
si me caso con hipólita
la madre de la pobre aurorita
¿qué vida le esperaría a la inocente niña?
¿qué pasaría si una noche borracho se me fuera el sueño
y saliera del cuarto para no oír los ronquidos de hipólita
y se me metiera el diablo en el cuerpo, qué pasaría
si el puto amor tiene la costumbre de joderles la vida incluso
a los peores hijos de puta?
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