IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Mañana de sedación astral,
el viento camina vigoroso,
arrasando con toda débil promesa,
las mareas del océano responden,
con furia,
por existir,
por no poder ceder,
y entre malezas de carne seca,
la podredumbre inocula un nuevo virus,
recibido por la noche,
aplaudido por los infelices,
celebrado por los ingenuos,
la parca
construye su reino,
desde las fauces, negras,
de inmensos cuervos.
el viento camina vigoroso,
arrasando con toda débil promesa,
las mareas del océano responden,
con furia,
por existir,
por no poder ceder,
y entre malezas de carne seca,
la podredumbre inocula un nuevo virus,
recibido por la noche,
aplaudido por los infelices,
celebrado por los ingenuos,
la parca
construye su reino,
desde las fauces, negras,
de inmensos cuervos.