Violeta
Poeta que considera el portal su segunda casa
Paisaje.
Me encontraste
pintada de paisajes
en el cielo de mis senos,
y anclada a un mar de pájaros
sobre mi vientre,
pero tu silenciosa ternura
nunca pudo anidarse hondo
en el oleaje de mis rosadas piernas.
¡Oh!
Bordeabas con tus dedos de agua
el enjambre de mi cuerpo,
pero el acantilado de tu boca
nunca pudo besar
el dios fecundo del amor,
que habita
en la flor virgen de mi oasis.
Me encontraste
pintada de paisajes
en el cielo de mis senos,
y anclada a un mar de pájaros
sobre mi vientre,
pero tu silenciosa ternura
nunca pudo anidarse hondo
en el oleaje de mis rosadas piernas.
¡Oh!
Bordeabas con tus dedos de agua
el enjambre de mi cuerpo,
pero el acantilado de tu boca
nunca pudo besar
el dios fecundo del amor,
que habita
en la flor virgen de mi oasis.