Xuacu
Poeta que considera el portal su segunda casa
PAISAJES. DIANA IX.
Paisajes pulidos de belleza,
que se quedaron al otro lado,
la semblanza es un reclamo,
que fija su sello,
en la frente de una calavera.
Prudencia pide el espasmo,
cuando al corazón roto,
le sangra la indiferencia,
al grito de su dolencia,
le pide a ella reclamo.
Aflora de sus carrillos,
la palidez de un canto blanco,
por doquier esparce hermosura,
más, mata su encanto,
que el aire que corta su flecha.
Diana se alza entre tumbas,
Julieta de mujer viva,
que ama al Romeo de la vida,
entre el caos de un infierno desordenado
y el orden establecido,
por un Lucifer enamorado.
La noche pide su negro,
el fuego necesita a su caldero,
la carne añora su hueso,
la tinta quiere su verso,
el verso pide sus manos
o un infierno que le queme en el olvido.
Paisajes pulidos de belleza,
que se quedaron al otro lado,
la semblanza es un reclamo,
que fija su sello,
en la frente de una calavera.
Prudencia pide el espasmo,
cuando al corazón roto,
le sangra la indiferencia,
al grito de su dolencia,
le pide a ella reclamo.
Aflora de sus carrillos,
la palidez de un canto blanco,
por doquier esparce hermosura,
más, mata su encanto,
que el aire que corta su flecha.
Diana se alza entre tumbas,
Julieta de mujer viva,
que ama al Romeo de la vida,
entre el caos de un infierno desordenado
y el orden establecido,
por un Lucifer enamorado.
La noche pide su negro,
el fuego necesita a su caldero,
la carne añora su hueso,
la tinta quiere su verso,
el verso pide sus manos
o un infierno que le queme en el olvido.
Juanjota.
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