Kaleena
Poeta recién llegado
Creí que mi mundo se había perdido,
creí que mi mundo había encontrado,
creí que a mi mundo habías llegado.
Compongo a retazos de lo que hallé destrozado,
lo vivo, lo sueño, lo he asesinado.
Me he ido y he vuelto y ya lo he enterrado.
Una brisa, un brote, de mi bosque encantado,
un paso, un viaje, un castillo acartonado.
Sonando una melodía, en mi cabeza he encerrado.
Soy héroe, soy villano, la que el perdón no se ha ganado.
La que ríe, la que está a tu lado,
la que más de una vez te ha abandonado.
El cardo que nace de mi jardín descuidado,
de mis consangüíneos el peldaño renegado.
En esta mente no entra Dios: PERMISO DENEGADO.
¿Creías que ya estaba todo acabado? Lo llevas claro,
no, no he renunciado. Mi mente se halla gestando,
aunque sin cambiar de cuerpo, vivo la vida retornando lo tomado.
Tenerte en mi vida, me ha emocionado.
Incluso esta prosa para ti he creado. Te he tenido,
te he perdido y un millón de veces te habré abrazado.
Hemos ido al cine, al zoo y por tirolina incluso
nos hemos lanzado. Y a pesar de todo hay un lugar,
en el que mi bandera no he plantado.
Está en tu cuerpo, sin ser malpensado, En tu pecho,
no a la mitad, pero algo aproximado.
Daré con lo más hondo sin dejarlo arrinconado,
me apoderaré de él, noqueándote y quedarás atontado.
Para que llegue el día, en el que a los ojos
me mires embelesado.
Aquello que pueda ofrecerte, no sea despreciado.
Y que al fin mi cariño fluya y así sin más te sientas arropado.
creí que mi mundo había encontrado,
creí que a mi mundo habías llegado.
Compongo a retazos de lo que hallé destrozado,
lo vivo, lo sueño, lo he asesinado.
Me he ido y he vuelto y ya lo he enterrado.
Una brisa, un brote, de mi bosque encantado,
un paso, un viaje, un castillo acartonado.
Sonando una melodía, en mi cabeza he encerrado.
Soy héroe, soy villano, la que el perdón no se ha ganado.
La que ríe, la que está a tu lado,
la que más de una vez te ha abandonado.
El cardo que nace de mi jardín descuidado,
de mis consangüíneos el peldaño renegado.
En esta mente no entra Dios: PERMISO DENEGADO.
¿Creías que ya estaba todo acabado? Lo llevas claro,
no, no he renunciado. Mi mente se halla gestando,
aunque sin cambiar de cuerpo, vivo la vida retornando lo tomado.
Tenerte en mi vida, me ha emocionado.
Incluso esta prosa para ti he creado. Te he tenido,
te he perdido y un millón de veces te habré abrazado.
Hemos ido al cine, al zoo y por tirolina incluso
nos hemos lanzado. Y a pesar de todo hay un lugar,
en el que mi bandera no he plantado.
Está en tu cuerpo, sin ser malpensado, En tu pecho,
no a la mitad, pero algo aproximado.
Daré con lo más hondo sin dejarlo arrinconado,
me apoderaré de él, noqueándote y quedarás atontado.
Para que llegue el día, en el que a los ojos
me mires embelesado.
Aquello que pueda ofrecerte, no sea despreciado.
Y que al fin mi cariño fluya y así sin más te sientas arropado.
Última edición: