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Poeta asiduo al portal
Ya florecieron
el durazno y el cerezo,
el naranjo y el almendro.
Ya florecieron en el jardín...
pero no tu amor.
Tu amor continúa en invierno,
empeñado en seguir helado
mostrando todo lo parco
que siempre fue;
tanto que jamás los pájaros
han hecho sus nidos en él,
los pájaros de la quietud.
Mientras los demás árboles sacan
retoños verdes,
hojas lustrosas,
o arco iris de flores
tu amor sigue vacío,
carente de brotes y hojas.
¿Cómo puedo ,entonces, seguir contigo
soportando tus cosas
que cada día son más hirientes,
acritud en tus palabras,
espinas en tus actos ,
tristeza en todas sus formas?
Será que todavía mucho te amo
y no me sé ir,
a pesar de saber que tú
jamás vas a florecer
en mi jardín
como lo hizo el durazno y el cerezo,
el naranjo y el almendro,
para que vengan a posarse los pájaros,
los pájaros de la quietud...
el durazno y el cerezo,
el naranjo y el almendro.
Ya florecieron en el jardín...
pero no tu amor.
Tu amor continúa en invierno,
empeñado en seguir helado
mostrando todo lo parco
que siempre fue;
tanto que jamás los pájaros
han hecho sus nidos en él,
los pájaros de la quietud.
Mientras los demás árboles sacan
retoños verdes,
hojas lustrosas,
o arco iris de flores
tu amor sigue vacío,
carente de brotes y hojas.
¿Cómo puedo ,entonces, seguir contigo
soportando tus cosas
que cada día son más hirientes,
acritud en tus palabras,
espinas en tus actos ,
tristeza en todas sus formas?
Será que todavía mucho te amo
y no me sé ir,
a pesar de saber que tú
jamás vas a florecer
en mi jardín
como lo hizo el durazno y el cerezo,
el naranjo y el almendro,
para que vengan a posarse los pájaros,
los pájaros de la quietud...