rey lagarto
Poeta recién llegado
desangrado corazon sin juez ni culpable
ni cervezas, ni besos, ni porros, ni amor roncado
cada dia mas envenenado por la mascota de eva
volviendo a recoger plumas de sombras ingratas
luces belicas bañando la ciudad congelada
cartas jugando sucio al correo nocturno
palomas mensajeras en palacios de oro, prisioneras
ojos que en vez de ver, miran mejor y disparan
canibalismo cardiaco danzando con tripas y sueros
tristes niños encunados en cartones y flores marchitas
escapando del bagon destructor de ideas felices
eterna velacion de pajaros virgenes de viento
recogiendo rayas amarillas de caminos trizados
entre espejos y caparazones podridos de latir
calientes medias mojadas sojuzgadas por zapatos rotos
encontrados en la esquina del cementerio mayor
somos reclutas permanentes de un infierno bendito
capataces viudos, intimos exculpadores de llantos
relojes de sangre marcando el tiempo y matandolo
las uñas negras de dolor nos arañaban
teclados espinozos asesinos e hijos de ideas
cubren dedos, dados, domingos y servicio
silencios mustios en funerales de mi corazon
armarios en zaguanes testigos de llanto y de canto
sofocados de espadas en alas heridas y hervidas
corazones de naipe perdidos en cielos altos y arrastrados
gargola despeinada por la cafeina de tus venas
frio olor de tenerte y no comerte
rey lagarto
ni cervezas, ni besos, ni porros, ni amor roncado
cada dia mas envenenado por la mascota de eva
volviendo a recoger plumas de sombras ingratas
luces belicas bañando la ciudad congelada
cartas jugando sucio al correo nocturno
palomas mensajeras en palacios de oro, prisioneras
ojos que en vez de ver, miran mejor y disparan
canibalismo cardiaco danzando con tripas y sueros
tristes niños encunados en cartones y flores marchitas
escapando del bagon destructor de ideas felices
eterna velacion de pajaros virgenes de viento
recogiendo rayas amarillas de caminos trizados
entre espejos y caparazones podridos de latir
calientes medias mojadas sojuzgadas por zapatos rotos
encontrados en la esquina del cementerio mayor
somos reclutas permanentes de un infierno bendito
capataces viudos, intimos exculpadores de llantos
relojes de sangre marcando el tiempo y matandolo
las uñas negras de dolor nos arañaban
teclados espinozos asesinos e hijos de ideas
cubren dedos, dados, domingos y servicio
silencios mustios en funerales de mi corazon
armarios en zaguanes testigos de llanto y de canto
sofocados de espadas en alas heridas y hervidas
corazones de naipe perdidos en cielos altos y arrastrados
gargola despeinada por la cafeina de tus venas
frio olor de tenerte y no comerte
rey lagarto