Me he sentado con enorme alegría para entretener y entrejer mis tiempos en las líneas de este poema tuyo.
Evidentemente se observa una conjunción entre las tres primeras estrofas. Diríamos mejor una unidad pues en ellas aparece el reflejo del titulo del poema: PALABRA PROHIBIDA. Este hecho evidencia una relación que les confiere aspectos comunes.
Ahora bien, con distintos planteamientos en su uso ya que en la primera estrofa hablas de una necesidad de exteriorizar esa palabra, ahí amarrada en la fragilidad de una agonía. Palabra deseada que quiere, lentamente, llegar a ser impulso airado.
Esta introducción sirve para de una forma más sensible, más interior, calcular que es el alma cautiva, que el corazón es silencio. Vuelve aparecer el emblema de la palabra prohibida, ese que es reflejo y vida para el alma y corazón, pero esa palabra asombrada en su genealogía tiene su vida entre el amor y la pasión. Bello circulo para definir, o mejor para que una palabra defina el sentimiento. Aquí diríamos se produce como una clara secuencia querer expresar que con una palabra se puede encumbrar y nombrar ese caudal de impulsos en necesidad.
Partiendo de la dualidad del eje de las dos estrofas anteriores, la ultima podría ser la orden de esa necesidad
, ese detalle de no dejar que escriba y esa sugerente orden: ven, acércate a mi evidencian el pensamiento tembloroso pero firme de querer pronunciar, fuera de azares, la palabra deseada. El final es perfecto
, yo creo que es la palabra que sustenta todo el poema (aunque sean dos)
, ese te deseo, puede ser el valor y origen de las otras tres estrofas, diríamos que así el poema queda sellado, hábilmente al situar esas dos palabras al final hace que la secuencia de lo expuesto, mantenga el interés y la frescura de la lectura.
Debo de felicitarte en suprema delicadeza. Este bello manantial de ritmo, el impulso de las imágenes y el latido armónico del verso hacen que su musicalidad alcance a los sentimientos. Bello de veras. Concibo pues la anunciada necesidad de querer que los labios pronuncien y dicten esa palabra, sería hermoso pues al entonarla seguro que se acaba con el trepidante tren de la soledad.
Gracias por dejarme disfrutas de tus instantes. Recibe un beso, entre el deseo. luzyabsenta