Cuando lleguen las mañanas,
Cuando pasen los días hipócritas
Y no te abrasen ni tus sabanas,
Cuando sumar catetos sea absurdo,
Cuando el baile nacional sea la milonga
Y el tiempo pase sin penas ni glorias,
Cuando no seamos mas que un recuerdo vano,
Señorita mía, ese tiempo
En que no seamos más que extraños,
Que nos veamos a la cara
Y no reconozcamos ni los roces de nuestras manos,
En ese momento perdido
No seremos más que un amor ya vivido
Que el tiempo llevo con bombos y platillos,
Para dejar recuerdos mortuorios,
Olvido punzante como cuchillo,
En ese preciso momento recordare a mi mujer
A mi amor de chiquillo,
A esa que no se compara con el sol
Con cuentos, ni tomillo.