Cuando las penas anuden tu garganta,
cuando el alma sollozante anhele desesperada
un abrazo, una palabra de aliento
ve a lo lejos y escucha al viento
busca en la distancia la inmensidad de mi alma
que en silueta diáfana estará ahí
y mi voz en medio de la brisa te dirá
¡No sufras solo, aquí estoy y te quiero!
Cuando el frío de la ausencia te invada
y ansíes el candor del ser que amas
de ese ser que esperas sin reservas
no temas pues en pensamientos
mi ser pleno te acompaña.
También siento frío, igual miedo,
paso las horas ansiando el candor del amor
e igual se me anuda la garganta,
pero la esperanza mi alma embarga
al saber que aunque lejos
estas ahí esperándome
pues son nuestras almas
idénticas gotas de agua
aunque lejos estemos
ambas están entrelazadas.
Sibelius
cuando el alma sollozante anhele desesperada
un abrazo, una palabra de aliento
ve a lo lejos y escucha al viento
busca en la distancia la inmensidad de mi alma
que en silueta diáfana estará ahí
y mi voz en medio de la brisa te dirá
¡No sufras solo, aquí estoy y te quiero!
Cuando el frío de la ausencia te invada
y ansíes el candor del ser que amas
de ese ser que esperas sin reservas
no temas pues en pensamientos
mi ser pleno te acompaña.
También siento frío, igual miedo,
paso las horas ansiando el candor del amor
e igual se me anuda la garganta,
pero la esperanza mi alma embarga
al saber que aunque lejos
estas ahí esperándome
pues son nuestras almas
idénticas gotas de agua
aunque lejos estemos
ambas están entrelazadas.
Sibelius
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