Playas sin arenas
y nubes queriendo poder gritar
a los tres cometas
que vuelan por tus cielos sin libertad.
Y hoy me he parado a pensar
cual es la mejor forma para pedirte perdón.
Y no sé si está bien decir
que eras el principio y el fin
del mar en el que un día me hundí.
Se paran las horas y el Sol no quiere ver
tempestades de Luna que calmen su sed.
Y el sol no se da cuenta
que la Luna está llena,
y que es eternamente de él.
Compartieron mil besos, qué se yo,
y se volvió a ver amanecer.
Se fueron los eclipses de rencor
y sus lágrimas surcaron el anochecer.
Palabras que recuerdan momentos de ayer
y que las sientes como la primera vez.
Nunca es tarde para decir un te amo
Ábreme tu corazón que hoy te traigo
palabras de guerra y heridas de paz.
Y puedo decirle al cielo que no te quiero.
Y puedo decirle a la soledad
que cada día la entiendo un poquito más.
Será que la Luna ha escuchado
los tristes lamentos de un pobre enamorado
que sueña que se pierde en llamas de pasión,
las mismas en las que el Sol, por ella, se quemó
y no encuentra la salida...
Compartieron mil besos, qué se yo,
y se volvió a ver amanecer.
Se fueron los eclipses de rencor
y sus lágrimas surcaron el anochecer.
Palabras que recuerdan momentos de ayer
y que las sientes como la primera vez.
Nunca es tarde para decir un te amo
Ábreme tu corazón que hoy te traigo
palabras de guerra y heridas de paz.
y nubes queriendo poder gritar
a los tres cometas
que vuelan por tus cielos sin libertad.
Y hoy me he parado a pensar
cual es la mejor forma para pedirte perdón.
Y no sé si está bien decir
que eras el principio y el fin
del mar en el que un día me hundí.
Se paran las horas y el Sol no quiere ver
tempestades de Luna que calmen su sed.
Y el sol no se da cuenta
que la Luna está llena,
y que es eternamente de él.
Compartieron mil besos, qué se yo,
y se volvió a ver amanecer.
Se fueron los eclipses de rencor
y sus lágrimas surcaron el anochecer.
Palabras que recuerdan momentos de ayer
y que las sientes como la primera vez.
Nunca es tarde para decir un te amo
Ábreme tu corazón que hoy te traigo
palabras de guerra y heridas de paz.
Y puedo decirle al cielo que no te quiero.
Y puedo decirle a la soledad
que cada día la entiendo un poquito más.
Será que la Luna ha escuchado
los tristes lamentos de un pobre enamorado
que sueña que se pierde en llamas de pasión,
las mismas en las que el Sol, por ella, se quemó
y no encuentra la salida...
Compartieron mil besos, qué se yo,
y se volvió a ver amanecer.
Se fueron los eclipses de rencor
y sus lágrimas surcaron el anochecer.
Palabras que recuerdan momentos de ayer
y que las sientes como la primera vez.
Nunca es tarde para decir un te amo
Ábreme tu corazón que hoy te traigo
palabras de guerra y heridas de paz.