dulcinista
Poeta veterano en el Portal
No te me mueras aún caballo amigo
que en el barbecho te espera el arado
y cuando recojamos lo sembrado
en el pesebre tendrás mucho trigo.
Es el lucero del alba testigo
de tu salida de casa cansado,
sabe la estrella de lo trabajado,
solo ella conoce nuestro castigo.
No me dejes ahora, no podría
si solo me dejaras a mi casa
llevar el pan para mis dos criaturas.
Que no te murieras nunca querría,
lo que uno sueña dicen a veces pasa,
sueño que eres águila en las alturas.