Littera
Poeta asiduo al portal
A Claudia Fernández
Ojalá una vez me susurraste,
para que escribas siempre, nunca mueras.
Tus voces, hechas gráciles riveras,
forjaron en mi pecho lindo engaste
y tejieron de afecto tal embaste
que ahora, si pequeñas, bien sinceras,
las mías fluyen próvidas y enteras
al calor de esa luz que prodigaste:
Ojalá te interpelan de esta forma
no de lo necesario más vivamos;
lo justo y obligado a declararte
que nuestra única y secreta norma
es de la gratitud los muchos ramos
entre besos y lágrimas votarte.
para que escribas siempre, nunca mueras.
Tus voces, hechas gráciles riveras,
forjaron en mi pecho lindo engaste
y tejieron de afecto tal embaste
que ahora, si pequeñas, bien sinceras,
las mías fluyen próvidas y enteras
al calor de esa luz que prodigaste:
Ojalá te interpelan de esta forma
no de lo necesario más vivamos;
lo justo y obligado a declararte
que nuestra única y secreta norma
es de la gratitud los muchos ramos
entre besos y lágrimas votarte.