Simone de Beauvoir
Poeta recién llegado
Me sumergí en mi interior
Presa de mis cadenas mentales.
Le temía al perfume enloquecedor de las flores.
Me aterraba reconocerme en tus cálidas caricias.
Llegaste:
Mi interior se convirtió en tu hogar,
Descifraste el código secreto de mis cadenas
Y bebiste todo el manantial de ternura que había oculto allí.
Un día,
emanaron de mis labios
dos palabras de libertad:
Te amo.
En ese mismo instante.
Mis alas se abrieron y pude volar.
El viento se convirtió en nuestro aliado
Y el sol en nuestro protector.