antonio palacios ferriño
Poeta recién llegado
La palabra que encanta mis sentidos haciendo bellas palabras.
Llega en vano a su destino un corazón demasiado corrompido.
Es así cuando mi dulce canto vuelca y se convierte en alarido.
Como es posible que de tanto desencanto podamos amarlas.
Después al desollarnos con su fina navaja en forma de encanto.
No conformes con eso nos degollan furiosas y suplican comprensión.
Llenan pasivas y cínicas, corazones cautivos en su propio llanto.
Nos tienen encerrados por complacerles en los ríos de desesperación.
Que acaso no se cansan destruyendo nuestros pobres corazones.
Con la mente y corazón destrozados nos tienen a su disposición.
Partido en dos me tienen el corazón por semejantes emociones.
A pesar de lo que nos maltratan y desprecian cuanto las amamos.
Una por que de todos modos las quiero por miles de razones.
Otra por que por ellas somos nacimos y solo para ellas estamos.
Llega en vano a su destino un corazón demasiado corrompido.
Es así cuando mi dulce canto vuelca y se convierte en alarido.
Como es posible que de tanto desencanto podamos amarlas.
Después al desollarnos con su fina navaja en forma de encanto.
No conformes con eso nos degollan furiosas y suplican comprensión.
Llenan pasivas y cínicas, corazones cautivos en su propio llanto.
Nos tienen encerrados por complacerles en los ríos de desesperación.
Que acaso no se cansan destruyendo nuestros pobres corazones.
Con la mente y corazón destrozados nos tienen a su disposición.
Partido en dos me tienen el corazón por semejantes emociones.
A pesar de lo que nos maltratan y desprecian cuanto las amamos.
Una por que de todos modos las quiero por miles de razones.
Otra por que por ellas somos nacimos y solo para ellas estamos.