XANA
Poeta fiel al portal
Mi boca no encuentra las palabras,
aquéllas que llegaron a arder
sobre mi piel como una herida.
Las mismas que callé y nunca te dije,
y que en mis labios
llegaron a pudrirse de maduras.
Palabras que para siempre se perdieron
en el abismo del silencio
empujadas por el miedo,
y sobre las que ahora arroja
tierra la vergüenza.
Palabras envueltas en nubes de pesar
que hacen que nada tenga nombre,
que nada pueda llamarse,
que nada pueda adivinarse,
que nada pueda recordarse
en su yerma vida inanimada.
Palabras que, como un nombre,
te harían más cercana...
palabras que callé y me maldije por hacerlo.
Así, me engañe al tomar al silencio por aliado;
un silencio que se oculta tras el tiempo,
un tiempo que me acusa de cobarde
y se niega a lamerme las heridas.
aquéllas que llegaron a arder
sobre mi piel como una herida.
Las mismas que callé y nunca te dije,
y que en mis labios
llegaron a pudrirse de maduras.
Palabras que para siempre se perdieron
en el abismo del silencio
empujadas por el miedo,
y sobre las que ahora arroja
tierra la vergüenza.
Palabras envueltas en nubes de pesar
que hacen que nada tenga nombre,
que nada pueda llamarse,
que nada pueda adivinarse,
que nada pueda recordarse
en su yerma vida inanimada.
Palabras que, como un nombre,
te harían más cercana...
palabras que callé y me maldije por hacerlo.
Así, me engañe al tomar al silencio por aliado;
un silencio que se oculta tras el tiempo,
un tiempo que me acusa de cobarde
y se niega a lamerme las heridas.