PALABRAS Y AMOR
Las presiento a ellas,
impenetrables dudas,
heladas canciones
me gustaría preguntar.
¿Por qué temes a mis palabras?
Ellas te acariciaran pues son imagen
de mis manos en sublime fragancia
cuando pasean su dulce suavidad
entre los paisajes de tus mejillas,
cuando alentador es tu Silencio
y repaso el deseo y sed de tus labios.
A mi me gustaría preguntar.
¿Por qué tememos a las palabras?
Ellas son verdaderos sonidos rosados
campanas invisibles que tañen rocíos
agitando el eco que anuncia lo nuestro
empapando de amabilidad contagiosa
para encontrar la cintura de un amanecer.
Siempre hay un deseo del Silencio.
Tememos a las palabras, pero ellas
son el poder imponible de nuestros labios,
palabras amables, ser en letras de noche.
Pero ahora narra la calma,
ellas atrevidas se callan
para que oigamos la música
de los sueños más placidos.
¿Por qué tememos a las palabras?
Ellas estallan llenas de suave dulzura
desde los labios en calidez de esperanza,
se entrecuzar para vadearse de placer
entre las nuestras alegrías no borradas,
entre el lujo de los caminos de una glosa.
Hablamos de palabras, poesía y ternura
y acaricio tus mejillas entre los sonidos
de ecos dormidos en octavos colores y
robo el secreto de lo ardiente y oculto.
Aunque sigamos temiendo a las palabras
mañana nos construiremos, nosotros mismos,
un sueño será hacer de ese nido de palabras
el alto regazo de las hermosas letras compañeras.
Tú y tus yemas construyendo poesías
para edificar un balcón de tímidas rejas,
una sala inundada de fresca y profunda sombra,
ese paisaje lo custodiaran tus y mis palabras
será como una hermosa oración en armonía.
No les tendremos temor.
* * * * * * *
luzyabsenta
impenetrables dudas,
heladas canciones
me gustaría preguntar.
¿Por qué temes a mis palabras?
Ellas te acariciaran pues son imagen
de mis manos en sublime fragancia
cuando pasean su dulce suavidad
entre los paisajes de tus mejillas,
cuando alentador es tu Silencio
y repaso el deseo y sed de tus labios.
A mi me gustaría preguntar.
¿Por qué tememos a las palabras?
Ellas son verdaderos sonidos rosados
campanas invisibles que tañen rocíos
agitando el eco que anuncia lo nuestro
empapando de amabilidad contagiosa
para encontrar la cintura de un amanecer.
Siempre hay un deseo del Silencio.
Tememos a las palabras, pero ellas
son el poder imponible de nuestros labios,
palabras amables, ser en letras de noche.
Pero ahora narra la calma,
ellas atrevidas se callan
para que oigamos la música
de los sueños más placidos.
¿Por qué tememos a las palabras?
Ellas estallan llenas de suave dulzura
desde los labios en calidez de esperanza,
se entrecuzar para vadearse de placer
entre las nuestras alegrías no borradas,
entre el lujo de los caminos de una glosa.
Hablamos de palabras, poesía y ternura
y acaricio tus mejillas entre los sonidos
de ecos dormidos en octavos colores y
robo el secreto de lo ardiente y oculto.
Aunque sigamos temiendo a las palabras
mañana nos construiremos, nosotros mismos,
un sueño será hacer de ese nido de palabras
el alto regazo de las hermosas letras compañeras.
Tú y tus yemas construyendo poesías
para edificar un balcón de tímidas rejas,
una sala inundada de fresca y profunda sombra,
ese paisaje lo custodiaran tus y mis palabras
será como una hermosa oración en armonía.
No les tendremos temor.
* * * * * * *
luzyabsenta
Última edición:
::