ana cristna
Poeta recién llegado
Me quedé sin argumento, me quedé vacía,
mi pluma ya no quiere pintar conmigo,
ya no quiere dibujar las letras con las que construyo mis sueños;
letras que se transforman en palabras,aveces, mal sonantes.
algunas musitan lo prohibido,
y otras me llenan de ilusión, hasta llevarme a lo desconocido.
Palabras llenas de odio,palabras llenas de amor;
palabras que hacen historia, aveces de algo que nunca sucedió.
Mis palabras jugaban entre ellas, aveces iban de la mano, como eternos enamorados,
otras preferían ir solas,como hermosas musas griegas en el Olimpo.
¡Dios mío que sola y vacía me encuentro!
quisiera ser verdugo de mi vida, para acabar con este tormento.
Mi esperanza pende de un hilo, ilusión ya no tengo y la fe la perdí hace tiempo.
Pero...¿a quién importa lo que yo cuento?
Tal vez, sólo me tendría que importar a mí...no lo se en este momento.
No se pueden atrapar los sueños,
como tampoco se puede retener el agua entre las manos,
irremediablemente, se escapa entre los dedos
y la que se queda, se evapora casi al momento.
Solo queda esperar (esperar, sin esperanza..¿se puede hacer eso?)
o, tal vez, deba actuar, quien sabe...¡ya veremos!
mi pluma ya no quiere pintar conmigo,
ya no quiere dibujar las letras con las que construyo mis sueños;
letras que se transforman en palabras,aveces, mal sonantes.
algunas musitan lo prohibido,
y otras me llenan de ilusión, hasta llevarme a lo desconocido.
Palabras llenas de odio,palabras llenas de amor;
palabras que hacen historia, aveces de algo que nunca sucedió.
Mis palabras jugaban entre ellas, aveces iban de la mano, como eternos enamorados,
otras preferían ir solas,como hermosas musas griegas en el Olimpo.
¡Dios mío que sola y vacía me encuentro!
quisiera ser verdugo de mi vida, para acabar con este tormento.
Mi esperanza pende de un hilo, ilusión ya no tengo y la fe la perdí hace tiempo.
Pero...¿a quién importa lo que yo cuento?
Tal vez, sólo me tendría que importar a mí...no lo se en este momento.
No se pueden atrapar los sueños,
como tampoco se puede retener el agua entre las manos,
irremediablemente, se escapa entre los dedos
y la que se queda, se evapora casi al momento.
Solo queda esperar (esperar, sin esperanza..¿se puede hacer eso?)
o, tal vez, deba actuar, quien sabe...¡ya veremos!