Luis Á. Ruiz Peradejordi
Poeta que considera el portal su segunda casa
Lluvia de otoño.
Brillan bajo el agua
las hojas doradas
que bailan al compás del viento.
Otoño que vuelve,
como cada año,
como si estuviese siempre presente.
Otoño desolado y frío
a medida que sus días avanzan.
Sale el sol entre nubes,
indiferente, omnipresente;
ese sol que nos asegura
que seguirá recorriendo cielos
cuando ya no estemos.
Otoño. Caen las hojas
vencidas por el tiempo :
las que lucieron lozanas y nuevas
y hoy se ven viejas y lacias.
Como esas palabras que usamos
creyendo estrenarlas.
Las nuevas palabras de la juventud
que, sin saberlo nosotros,
de puro gastadas, eran ya viejas.
Brillan bajo el agua
las hojas doradas
que bailan al compás del viento.
Otoño que vuelve,
como cada año,
como si estuviese siempre presente.
Otoño desolado y frío
a medida que sus días avanzan.
Sale el sol entre nubes,
indiferente, omnipresente;
ese sol que nos asegura
que seguirá recorriendo cielos
cuando ya no estemos.
Otoño. Caen las hojas
vencidas por el tiempo :
las que lucieron lozanas y nuevas
y hoy se ven viejas y lacias.
Como esas palabras que usamos
creyendo estrenarlas.
Las nuevas palabras de la juventud
que, sin saberlo nosotros,
de puro gastadas, eran ya viejas.