TouchingGod
Poeta recién llegado
Algunas noches,
ella,
se sentaba allí,
en su sillón,
rodeada de velas e incienso,
con su copa de buen vino,
y leía durante horas
las páginas de mi libro,
lo devoraba,
se lo follaba,
atrapada por mi pero sin migo,
muy dueña de si pero sin sigo,
y aquello me hacía sentir confuso,
quizás orgulloso,
o violado,
mientras todo a mi alrededor
iba adquiriendo complejidad.
ella,
se sentaba allí,
en su sillón,
rodeada de velas e incienso,
con su copa de buen vino,
y leía durante horas
las páginas de mi libro,
lo devoraba,
se lo follaba,
atrapada por mi pero sin migo,
muy dueña de si pero sin sigo,
y aquello me hacía sentir confuso,
quizás orgulloso,
o violado,
mientras todo a mi alrededor
iba adquiriendo complejidad.