tania coss
Poeta recién llegado
Pálidos paisajes en un mundo hundido
Cubiertos de sangre de un corazón herido
Cubierto por la penumbra eterna sigue viviendo
Aquel ángel alado se sigue hundiendo
Caído una día por el pecado de embrujar
La mirada del fénix que dejo de volar
Matando sus ilusiones lo dejo desangrar
Cubriendo con tiniebla su muerte fatal
Su sangre dio vida a rosas con espinas
Y desde las cenizas volvió a renacer
Y aquel ángel alado no volvió a oscurecer
El luto prisionero del amanecer
Sus venas sin piedad corto
Enterrándolo en el olvido lo mato
Cubiertos de sangre de un corazón herido
Cubierto por la penumbra eterna sigue viviendo
Aquel ángel alado se sigue hundiendo
Caído una día por el pecado de embrujar
La mirada del fénix que dejo de volar
Matando sus ilusiones lo dejo desangrar
Cubriendo con tiniebla su muerte fatal
Su sangre dio vida a rosas con espinas
Y desde las cenizas volvió a renacer
Y aquel ángel alado no volvió a oscurecer
El luto prisionero del amanecer
Sus venas sin piedad corto
Enterrándolo en el olvido lo mato